Vignemale. Pique Longue (3.298 m), Cara Norte. Corredor “de Gaube”

2004/04/25

El éxito del Couloir de Gaube consiste en recorrer la pared más impresionante del pirineo sin superar grandes dificultades. Rectilíneo y con un final apoteósico, el Gaube se convierte temporada tras temporada en una de las líneas más codiciadas por los pirineístas más “coleccionistas”. Quizá por este motivo, también se trate de un recorrido peligroso y poco apetecible en los “días punta” de la temporada: !ojo entonces!.

Desnivel y dificultad: 600 m / MD-

1ªAscensión: Henri Brulle, Jean Bazillac y R. de Monts, con los guías Célestin Passet y Francois Bernat-Salles el 7 de agosto de 1889.

Material: 7 tornillos de hielo y 3 clavos.

No fue casualidad que este quinteto de exploradores realizara esta brillante ascensión, y es que todos ellos fueron incansables ascensionistas que soñaban con conectar de forma directa Cauterets con la Pique Longue. Henri Brulle jalearía a sus compañeros para realizar esta deseada escalada, pues ya por aquella época, el bueno de Brulle se interesaba por la belleza de los itinerarios, más que por las cimas.

Aquel 7 de agosto Célestin daría una lección de inquebrantable tesón y fortaleza al tallar a lo largo del corredor  hasta 1300 peldaños por los que subirían sus compañeros (durante 8 horas). En la parte superior encontraron un gran bloque empotrado, que el incansable Célestin intentó superar de diferentes maneras, incluso sin asegurar y descalzo!. Finalmente, utilizando el piolet de Brulle (piolet Fleur de Gaube) consiguió pasar y asegurar a sus compañeros.

Después continuaría Brulle por el muro de hielo terminal, que no ofreció grandes dificultades en aquella temporada. De esta manera superaban el gran enigma del Vignemale y se reunían en el glaciar con el mismísimo Russell (a quien pidieron permiso para pernoctar en sus cuevas de Bellevue) para ser felicitados por su gesta.

La primera repetición de esta emblemática ruta tuvo que esperar 43 años, y es que la rumorología dio una fama muy mala al couloir. Fueron los bearneses Aussat, barrio y Loustanau los que tuvieron el honor de adelantarse por apenas unos días a los fortísimos jóvenes de lourdes Françoise Cazalet, Henry Lamathe, Robert Ollivier y Jean Sanmartin.

Mi experiencia en el Gaube se remonta al 2004, año que disfrutamos mucho del pirineo en invierno, con la ilusión de hacer un viaje al Karakorum. En aquella ocasión Mikel, Aitor y yo pasamos la noche en la cueva-vivac de Ouletes para hacer al día siguiente esta clásica.

Desde este rincón incomparable iniciamos la ascensión a eso de las 2:30 de la madrugada, y ya para entonces había otra cordada. El cono de deyección se supera sin problemas, contorneando una rimaya al inicio y siguiendo unas rampas francas a 45º-50º, encajonadas entre el espolón de la Punta Chausenque y la Pique Longue.

El corredor se bifurca (a la izquierda por el corredor de la “Y” y a la derecha por el “Gaube”) y se continua hasta un primer resalte en el punto más estrecho (el bloque empotrado de Passet), ahora cubierto y sin ofrecer mayores problemas 55º-60º.

Se continúa por una rampa a 45º-50º con la vista siempre en la cascada final, ahora con las paredes del Pitón Carré a nuestra izquierda. Dependiendo de las condiciones, y del número de cordadas, se monta o no una reunión intermedia para realizar la cascada de un tirón o en dos partes.

La cascada final dependiendo de la temporada, presenta una configuración u otra, por lo que no hay recetas que valgan, sólo una: disfrutar (25-30 m escalonados a 80º-85º).

En esta ocasión, al finalizar no estaba Russell para felicitarnos, y es que escalar el Gaube 105 años después de que lo hicieran Passet, Bruille y compañía tiene un valor muy relativo…lo que sí hicimos fue disfrutar de un solecito muy agradable al salir al Glaciar de Ossau, con otra clásica en la mochila.

Como todas las actividades invernales aquí recogidas, se trata de indicaciones orientativas basadas en las condiciones reinantes en el momento de su realización. Hay que tener en cuenta que una misma ruta en temporadas distintas (incluso de una semana a otra) presenta diferencias significativas.

Descenso: por el Glaciar hasta alcanzar la subida a Baysellance, y remontar después hasta la Horquette d´Ossau, para descender de nuevo a Oulettes…y de aquí al coche, alargando la jornada “como un chicle de pela“.

Referencias bibliográficas:

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Vignemale. El señor del Pirineo” de Alberto Martinez Embid.

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2 pensamientos en “Vignemale. Pique Longue (3.298 m), Cara Norte. Corredor “de Gaube”

  1. Muy guapo ese Couloir de Gaube, uno de mis sueños “pendientes”, je, je, je… Enhorabuena y gracias por contárnoslo!!! 😉

  2. Yo estuve allí abajo y chico, impresiona un güevo. Al final hicimos los Seracs, mucho más asequible y también en un marco grandioso.

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