Pico Gilbo (1.679 m), vía “Meigas”

A pesar de su esbelta presencia desde el embalse de Riaño, el pico Gilbo, se extiende hacia el oeste, ofreciendo una cara sur con varias vías de escalada, con el material justo para hacer de este lugar un buen entorno para practicar la autoprotección. Txus y yo nos acercamos buscando un lugar tranquilo y alejado del bullicio, donde recuperar mi maltrecho codo en intimidad.

A pesar de los -4°C en el pueblo de Horcadas, el sol de primera hora en la pared calentaba lo suficiente como para disfrutar en estas fechas.

La «Meigas» es la vía más representativa de la zona, de dificultad amable, con tres largos especialmente bonitos (1,2 y 5). Se hace corta, la verdad, así que la completamos con otra cercana “La curva de Gauss”.

Desnivel y dificultad: 200 m, 6a

Apertura: Jose Manuel Fernandez y Miguel Pita en el año 1997.

Material: La vía está equipada con lo justo (3 clavos, dos spits, un parabolt y 2 puentes de roca) para disfrutarla con un juego de friends hasta el n3.

Aproximación: desde el pueblecito de Horcadas, aparcar a la entrada del pueblo y subir hacia la iglesia. Seguir una pista que nos conduce a la pared, sin ninguna dificultad. 45-50 min., aproximadamente.

El pie de vía es muy fácil de localizar: el primer largo es un diedro muy marcado con buenos cantos y fácil de proteger (2 clavos).

El largo segundo (45 m, 6a) comienza con una plaquita que va a parar a un pequeño desplomito bien protegido (clavo, spit y bolt) que nos deposita en una rampa, menos continua, donde avanzamos a tope hasta una gran repisa.

Desde este punto, nosotros avanzamos en ensamble (L3 + L4): primero superando un pequeño escalón; y después superando tramos de placas hasta llegar a los pies de la parte final.

El L5 se hace corto: supera el evidente diedro en diagonal por buenos cantos y mucho ambiente, para continuar por terreno más sencillo después. He leido que esta vía tiene una «Variante Meigas» que sale al recto.

La cima del Gilbo ofrece unas vistas espectaculares de los Picos de Europa y del embalse de Riaño, que bien merecen una visita, aunque sea andando.

Descenso: desde la cima seguir la cresta al oeste hasta encontrar unos hitos que nos desvían a la vertiente sur, sin complicación alguna, pasando por el pie de vía.

Horario: 50 min aproximación, 3 h de escalada (Meigas), 25 min descenso a pie de vía, 2 h escalada (curva de Gauss) y 1 h descenso al coche.

Estret d’Arnes. Gronsa Sud, vía «Caspa y caries»

Els Ports es un macizo montañoso situado entre las provincias de Tarragona, Teruel y Castellón, con bastantes rincones para la práctica de la escalada y otras muchas actividades. Las Roques de San Benet es uno de los más representativos e interesantes. Els Estrets d’Arnes, por su parte, es un pequeño cañón más limitado con paredes de conglomerado a ambos lados y un río idílico que lo recorre. Hay varios sectores para todos los públicos y multitud de vías de varios largos.

Recalamos por allí a pasar unos días en familia y nos decantamos por una de las vías más sencillas, y es que mi codo no está para virguerías…lo que no esperábamos es que la vía fuera tan placentera: poco picante!, si bien los largos de arriba son algo más interesantes.

Desnivel y dificultad: 300 m, V- (máx). En general IV.

Apertura: a cargo de M.Huquet y L.Monsonis en 2002.

Material: 10-12 cintas exprés, material de reuniones.

Aproximación: desde el área de acampada de la Franqueta (40′). Seguir río abajo un sendero con apenas pendiente, que nos adentra en el Estret d Arnes sin ninguna complicación. A la altura de la Mola, en una curva característica puede verse la pared.

La pared oeste de la Gronsa Sud está en frente de la característica Mola …se accede trepando hasta una R0, en un diedro característico y desde aquí continuamos con tres largos tumbados que animan a escalar sin manos.

La vía gira después a la izquierda, a la base de una pared más mantenida (travesía horizontal). Y desde aquí, se escalan 4 largos de dificultad aproximada IV/IV+. Se va ganando en ambiente y las vistas en el último largo hacen merecer la visita.

Último largo, saludando a la familia que pasaba por el camino del Estret

Descenso y vuelta: 1 h. Desde la cima, descender hacia la izquierda (según la marcha de ascenso). Destrepar o rapelar desde una sabina, hasta un collado con vegetación, para descender por la vertiente que hemos subido, al camino de acceso.

Horario: 45 aproximación, 2:45 h de escalada y 1,5 h de vuelta.

Calderer / Pedraforca (2.493 m), vía «Estasen»

Después de subir con las familias y los perros a la cima del Pedra, aprovechamos el día de «descanso» para conocer la impresionante cara norte del Pedraforca. Una enorme muralla de hasta 700 m, tremendamente caótica, con diedros, canales profundas, placas verticales,… Elegimos la clásica «Estasen» porque que es la más sencilla de la pared y estimamos que no tendremos problemas para volver a tiempo al camping. Fue la primera ruta abierta en esta vertiente, hace casi 100 años y discurre siempre por terreno lógico, buscando las debilidades de la pared, con algunos pasajes bien chulos; aunque bien es cierto también que es poco mantenida y que se escala en un porcentaje pequeño del recorrido.

Desnivel y dificultad: 600 m, IV+. Las dificultades son muy discontinuas y se concentran en la parte inferior de la pared.

Primera ascensión: Lluís Estasen, Josep Puntes, Jofre Vila y Josep Rovira en 1928.

Material: doble cuerda de 60 m, Friends hasta el C3 y material de reuniones. Hay algún clavo y la ruta se encuentra pintada con marcas verdes (difícil perderse).

Aproximación: desde el Refugio Lluis Estasen se sigue un sendero que sube directo, en diagonal, hacia las paredes, por encima del sendero que va al collado Verdet. A ratos se pierde y hay que atinar para alcanzar una canal, con una maroma, que nos acerca al diedro desde el que se inicia la escalada propiamente dicha. La ruta está marcada con pintura verde.

L1, 25 m, IV+ un bonito diedro sobre roca blanca lavada nos da la bienvenida a la «Estasen», aunque dura poco lo bueno. Tendremos que seguir andando, para acceder a una sencilla canal por la que treparemos, sin ninguna dificultad, hasta un balconcito: en el mismo Dit de Rimbau.

Desde aquí le siguen 4 largos en los que sí escalaremos (IV). Roca variable, con algún clavito. L2, 50 m, IV / L3, 30 m, III+ / L4, 35 m, IV+.

El último de estos 4 largos, sin ser difícil (L5, 25 m, IV), es tremendamente espectacular, realizando una travesía para cambiar de vertiente y entrar en una gran rampa, marcada por un diedro gigante (II y III).

Lo dicho, en esta gran rampa, ganaremos altura fácilmente y sólo en la parte más alta tendremos que prestar atención en un pasito de placa (IV-), para continuar fácil hasta una horquilla.

Llegados a la horquilla el panorama es muy espectacular: nos encontramos en medio de una gran pared con muchísimo ambiente!! Descendemos 4 m y continuamos con una nueva canal con terreno descompuesto (ojo!) L6, 55 m, III.

En este punto, el trazado actual se desvía a la derecha, para evitar la escombrera del trazado original. Una corta travesía para encarar un diedro más vertical L7, 45 m, IV+ (paso en diedro vertical); montaremos reunión en un pequeño nicho-diedro-chimenea.

Desde aquí a cima, seguir marcas verdes por terreno sencillo III/II y descompuesto.

Descenso: desde la cima seguir hitos hasta unas cadenas que descienden a un colladito. Ascender a una cima secundaria y conectar con tres nuevos tramos de cadenas que nos dejan en terreno firme, para conectar con la bajada normal.

Horario: 8 h y 50′ en total: 1:20 h hasta el diedro de inicio, 5:45 de escalada y 1:45 h para descender desde la cima al parking.

Macizo del Bernera, «Chimenea del Estrato»

Aprovechando que estamos por Aísa, nos decantamos por una visita de placer al “Estrato de Bernera”: un curioso pliegue rocoso que esconde un par de vías de lo más estéticas, pasando la dificultad a un segundo plano. Hay una vía que recorre las placas y otra que avanza por la chimenea. Nos decantamos por la chimenea: 200 metros de placa tumbada que se apoya en la pared del pliegue (estrato) para facilitar la escalada enormemente.

Desnivel y dificultad: 220 m, III+. Dificultad escasa, pero no por ello menos interesante. La vía surca un sistema de placas tumbadas junto al pliegue de la pared.

Primera ascensión: Julio Benedé en solitario, en 2008.

Material: 8 cintas express (largas), material de reuniones y doble cuerda (se puede subir en simple perfectamente). Realmente no hemos utilizado Friends.

La entrada es un pequeño callejón herboso poco apetecible. Al poco, encontramos la chimenea y no la dejamos hasta el final de la vía.

El recorrido es idéntico en todo el trazado proliferando las placas tumbadas, con buenos pies y apoyo en la pared de la chimenea, donde van apareciendo parabolts.

En 4 largos aproximadamente (III) llegamos al nicho que culmina el estrato. Se puede escalar un corto murito acerable o continuar por la vira (marcas rojas) y ascender a la parte de arriba.

Descenso: se puede descender rapelando o andando, siguiendo las flechas rojas que nos conducen de nuevo al collado del Bozo, para regresar al aparcamiento de la Cleta.

Horario: 2 h de aproximación, 2,5 h de escalada y 45´ de descenso al collado y 1,5 h de retorno al aparcamiento.