Egino. La cueva de La Leze, vía “de Jon”

A estas alturas no vamos a descubrir el encanto de la Leze y su impresionante cueva. Desde chavales, los que visitábamos la escuela de Egino acercándonos en tren desde Gasteiz, escudriñábamos la vía que recorre el espectacular arco de la cueva: obra de Rafa Heras y Joxe Ochoa de Eribe en 1992, en artificial. No es una especialidad “santo de mi devoción” pero este arco se había convertido en un pequeño capricho… así que lo comenté con Oskar y terminamos viniendo  a descifrar el misterio.
Está claro que los años 80 y 90 fueron una explosión de este lugar en el que llegaban tendencias nuevas y la gente se aventuraba a abrir nuevos itinerarios. Al cobijo de la cueva, y sobre todo de los monolitos, circulaba un nutrido grupo de personajes que daban color a las paredes, escalando y conviviendo haciendo lo que más les gustaba.
Allá por el 1992 Rafa y Joxe recibieron un dinero del Ayuntamiento de Agurain, tras realizar una exhibición escalando la torre de la Iglesia en fiestas. Aquel dinero lo invirtieron en equipar una ruta que por aquel entonces parecía futurista.
En aquellos tiempos, parte de ella se escaló en libre, aunque había secciones muy complejas. Años después, en invierno de 2006 Andoni Perez, en compañía del propio Joxe, forzó todos los largos aunque sin llegar a encadenar; y metieron un parabolt en cada “R”. Las dificultades rondaban el 8b!! Andoni trajo a Dani Andrada a probar la liberación… y el “gato al agua” se lo llevaría el mismísimo Iker Pou en 2011, quedando la vía de 8a+… En definitiva, que el tiempo termina por devolver a las vías su magia; y lo que hoy parece imposible, mañana será factible para las nuevas generaciones.
{pequeñas referencias no exhaustivas gracias a Joxe Otxoa de Eribe y a Andoni Pérez}
{fotos gracias a Alberto Ortiz de Elguea y a BaceFilms}
Hoy no podemos pasar la oportunidad de acordarnos de aquellas generaciones mientras recorremos los muros de esta vía…
Desnivel y dificultad: 110 m, A1/V obligado. Ciertamente la salida del L3 bien merece un V. El resto del itinerario se supera en artifo, si bien es cierto que hay que atinar bien con el último peldaño del estribo y que en los dos largos del arco, desploma en los pies y el ambiente es de aúpa!
Material: estribos, doble cuerda de 60 m, 25 cintas express, y 3-4 friends pequeños.
Aproximación: 5-10 min desde el parking de la Leze. El acceso es algo acuático y requiere superar el pequeño resalte de cemento (dentro del río) y subirse a los vástagos de hierro (reliquias de una antigua pasarela)
L1, 25 m, A1 El más extraño al empezar sobre el río y discurrir por la pared en sombra y sucia. Corre la brisa y el que asegura puede pasar hasta frío.
L2, 15 m, A1. Corto murito que conecta con un pasamanos: travesía a la dcha para arrancar con la siguiente tirada.
L3, 25 m, V+/A1. Asciende de forma directa el contrafuerte derecho de la cueva, cogiendo ambiente la escalada. En los primeros metros hay que escalar en libre hasta chapar el segundo seguro. Aunque la dificultad marca IV+, nosotros creemos que bien merece algo más (ojo!).
L4, 15 m, A1. Comienza el arco recorriendo en travesía a izquierdas, hasta una reunión volada total: ambiente garantizado! aquí los pies empiezan a pisar abismo…
L5, 20 m, A1. Sigue la gran travesía con patio soberbio y llegada a la reunión después de unos pasos en descenso.
L6, 10 m, IV+. Largo corto y algo sucio, donde echas de menos algún friend mediano, aunque hay buena vegetación para proteger con cintajos.
En definitiva, una cremallera que nos devuelve a recuerdos de cuando en Egino se oía punk y Evaristo amecizaba las largas noches de vivac!
Descenso: andando por sendero. Para encontrar el sendero tendremos que hacer campo a través durante 20-30 m.
Horario: 7 h de escalada
Un pequeño recuerdo en forma de video, encontrado en la red, en el canal de BaceFilms