La Pedriza. Peña Sirio. Espolón Oeste (c/ “maldita vecindad”)

 La Peña Sirio vista desde Canto Cochino, con el itinerario que seguimos...

El sábado optamos por salir a la Pedriza y hacer una escalada terapéutica, de esas que alimentan el corazón y no el ego; y es que está siendo una temporada problemática y algo accidentada. La meteo daba tregua en Madrid así que tiramos para allá con ganas de pasar un día en cuadrilla…

La Peña Sirio no necesita presentación y es que desde el parking de Cantocochino de la Pedriza es fácilmente reconocible. Se trata de una escalada sencilla que no ofrece grandes dificultades.

Otra vista bien bonita de la Peña Sirio, con el Espolón Oeste marcado...

Desnivel y dificultad: 200 m, 6a+(V/A0 oblig). La vía en general no ofrece grandes dificultades y éstas se concentran en dos puntos muy concretos: paso de entrada (L1) y travesía en adherencia (L2). Nosotros optamos por finalizar la vía con el L5 de “maldita vencindad”, un muro cortito algo más picante (6a+/A0) y perfectamente equipado. La clásica del espolón discurre más a la izquierda.

Material: dos cuerdas de 60 m, 6 cintas expres, dos friends (0,75 y 1), algún cordino y algún cintajo.

Aproximación: Desde el parking de Cantocochino cruzamos la pasarela y luego el río (más abajo) para recorrer el sendero evidente (el de la derecha) que conduce al refugio de Giner de los Rios. A los 10 minutos alcanzamos una explanada con un bloque a la entrada y desde este punto comenzamos un ascenso poco claro y por terreno de aventura: bloques, placas, sendero algo cerrado…ganamos altura y en aproximadamente 1 hora alcanzamos el pie de pared. El inicio de la vía es una fisura característica con un tornillo a la entrada.

Inicio del Espolón del Sirio (L1, 15 m, IV+)

Empalmamos el L1 con L2...negociando la travesía de adherencia (V)

Saliendo cómodamente por setas agradecidas...

Fin de L1+L2

Patxi y Txus recogiendo el largo...

Superado el L1+L2, se continua por el espolón cómodamente en dos largo bastante tumbados (más el L3, que el L4). En esta parte los seguros alejan pero el terreno es amable…el L4 es muy chulo con acanaladuras muy marcadas por las que ascender.

Txus como un "sputnik" en el L3...

Fin del L3 del Espolón del Sirio...

Patxi cogiendo ritmo...

Txus que se calienta y continua en el L4, con el miedo de la lluvia sobre nuestras cabezas...

L4 del Espolón Oeste de la Peña Sirio

Antoñana power!

Un ambiente pedricero soberbio!

La última tirada del Espolón Oeste ofrece la posibilidad de continuar al recto por “Maldita vecindad” en un corto muro vertical para el que hay que apretar durante 3-4 metros sobre anchas barras…

L5 de "maldita vecindad" 6a+/A0

L5 de "maldita vecindad" (6a+/A0)

y desde aquí continuamos andando hasta la cima, para buscar el rapel volado de 8 m. Se trata de la instalación de más a la izquierda…

Fin de fiesta en el Espolón Oeste de la Peña Sirio

Una salida muy entrañable a la Peña Sirio...

Rápel...

Horario: 2 horas de escalada y 1,5 hora más para descender de nuevo al parking.

Descenso: cuando alcanzamos la cima, a la izquierda hay una instalación de rápel que nos deposita en una terraza 8 metros más abajo (rápel volado). Desde aquí pasamos por un callejón y continuamos andando, de bloque en bloque, para alcanzar la otra vertiente de la gran canal (terreno poco claro: a buscarse la vida), desde donde regresamos al punto de inicio de forma cómoda con otro rápel intermedio. También se puede bajar realizando un rápel directo a la canal después de atravesar el callejón y destrepar unos meros.

Sin duda ha sido una salida que nos ha cargado las pilas, haciendo lo que más nos gusta. Mila esker pareja!!

La Pedriza. El Hueso, cara Sur. Combinación “Tito Rolin Bus” con “Fulgencio”

2011/12/07

Después del buen sabor de boca que nos dejó la “Pedro Ramos” de la Este del Pájaro, teníamos ganas de probar alguna otra joyita de la Pedriza, así que nos acercamos al Refugio Giner de los Ríos para pedir consejo a Guzmán, uno de esos personajes locales que derrocha simpatía y conoce los entresijos de cada una de sus paredes. Nos recomendó la Fulgencio y nos propuso evitar el primer largo, “algo expuesto”, realizando los dos primeros largos de la “Tito Rolin Bus”…lo que resultó todo un acierto.

El 10 de junio de 1972 Fulgencio Casado, junto con Pedro Díez, escalaba este colosal arco granítico con sus botas “cletas”, poniendo esta pared, hasta entonces “olvidada”, en el lugar que le correspondía (junto al Yelmo y el Pájaro) dentro del santuario pedricero.

Al Hueso nos aproximaremos desde el parking de Cantocochino, siguiendo el “autopista de La Pedriza” hasta el refugio Giner de los Ríos. Desde aquí seguiremos el evidente sendero ascendente hasta el gran bloque del Tolmo. Continuar el sendero durante algunos minutos y después coger a la izquierda un exiguo senderillo que cruza el río y continúa por el bosque, marcado con hitos (1 hora aprox.)

Ya en la base del Hueso, uno alucina con la chimenea que tiene delante…merece la pena darse una vuelta por el entorno y contemplar las dimensiones de semejante arco pétreo. Nosotros después de pensárnoslo bastante, decidimos seguir los consejos de Guzmán y evitar este largo, realizando los dos primeros de la “Tito Rolin Bus” y descender hasta la primera reunión.

Topo_Tito&Fulgencio_Txastimendiak

El primer largo de la Tito recorre el diedro en media-luna a la izquierda de la chimenea de la Fulgencio.  Un buen largo que nos permitirá meter piezas al gusto V+, hasta llegar a un paso en placa (protegido con parabolt) 6c/Ae.

El segundo largo, recorre la gran placa por la izquierda: adherencia en estado puro (V+) para los amantes del buen temple…

Desde la R2, descendemos en rapel hasta conectar con la Fulgencio…

Una vez aquí el nuestro 3º largo (2º de la Fulgencio) se inicia por la evidente fisura, que se protege fácilmente y nos deposita en una bonita placa, protegida con 3 buriles. Superamos la panza (V+) y continuamos por terreno más fácil hasta la R.

Desde aquí continuamos por otro bonito largo (IV+/V), primero en placa tumbada, que se va poniendo más vertical, y después por setas seguimos hacia la derecha hasta alcanzar la R.

Nueva tirada fácil y bonita. Recorremos un terreno sencillo (III) en el que se puede proteger cómodamente y se continúa después por una serie de placas con buenos agarres (IV+), hasta alcanzar la nueva reunión después de un pasito en placa…

Último largo: remontamos la evidente laja en oposición y a los pocos metros nos metemos en la “placa” de la izquierda, repleta de buenos agarres, hasta alcanzar los árboles de la izquierda.

Con este último largo terminamos la vía en un arbolito, desde donde rapelaremos en diagonal para conectar con los rápeles de la Tito…ya en la base contemplaremos, una vez más este magnífico “hueso”,…en el que hemos pasado un gran día…

La Pedriza. El Pájaro, cara Este. vía “Pedro Ramos”

2011/12/06

Escapar en estas fechas a La Pedriza puede resultar el mejor bálsamo contra el nerviosismo que suele acompañarnos durante la llegada del invierno. Más si cuando este año, la nieve parece venir con retraso. Alfredo y yo nos escapamos unos días a la sierra madrileña para catar los rigores del granito pedricero, ese que nos hace a los neófitos en adherencia, suspirar por el próximo seguro a mitad de una placa infame. En 2009 ya estuve por aquí con Amado escalando la archiclásica Sur del Pájaro, por lo que en esta ocasión, nos acercamos a este emblemático risco con la intención de escalar otra de sus grandes vías: la Este o Pedro Ramos.

Esta vía es una de esas rutas a las que le acompañan alguna que otra historia dramática, incluso desde su apertura; y es que Pedro Ramos falleció una semana después de lograr su apertura, a causa de la deshidratación sufrida durante las 12 horas que duró aquella escalada veraniega.

1ªAscensión: Miguel Angel Herreros, César Pérez de Tudela y Pedro Ramos en 1959. Merece ser mencionada así mismo, la aportación de Mari Carmen Arribas, quien participó en el primer intento junto a los anteriores; en aquella ocasión llegaron hasta la columna desde donde descendieron.
Longitud y dificultad: 130 m / 6b (6a/A0). 4 ó 5 largos hasta la cima del pájaro L1, 6b (6a/A0), L2 V+/6a, L3 IV, L4 III, L5 IV.
Material: un juego de friends y otro de fisureros (para la columna vendrán muy bien micros y piezas pequeñas).

Topo_PajaroEste_Txastimendiak

Croquis de referencia en: “Historias de Montaña”

Para aproximarnos al Pájaro comenzaremos a andar desde el parking de Cantocochino y seguiremos la pista denominada la “autopista” de la Pedriza, hacia el Refugio Giner de los Ríos (30 min.). Sin llegar al refugio, seguiremos la pista durante unos 10 minutos y nos desviaremos a la derecha (difícil de ver) para cruzar el río y continuar por sendero marcado por hitos hasta la vertiente sur del risco del Pájaro (1,5 horas aprox.). El inicio de la escalada, en cara este, se alcanza después de superar una canal con bloques grandes y trepadas inciertas hasta una buena plataforma junto a un árbol.

Las dificultades se concentran básicamente en sus dos primeros soberbios largos. El L1 (50 m) se inicia en una placa (10 m) difícil de proteger, hasta dos cáncamos. Desde aquí se debe superar una chimenea difícil protegida con dos parabolt, y después realizar una travesía a la izquierda, para continuar por un muro vertical (clavos) que termina en una nueva travesía a la derecha. Un largo realmente bueno.

Una vez superado este largo buenísimo, el L2 (V+/6a) continua por una corta travesía (3 m) difícil de proteger y alcanza la llamada Columna de Hércules, donde se puede proteger con algún friend pequeño, y después chapar un parabolt. Otro buenísimo largo en el que se recomienda no fallar!.

Realizada esta segunda tirada, la vía relaja mucho. La siguiente tirada L3, sigue por un muro vertical primero (IV) y continúa después por terreno más tumbado (III) con buenos agarres tipo seta, hasta alcanzar un nicho con un arbolito, justo en la cola del pájaro (común con la Sur Clásica).

Desde aquí, uno se monta en la cola y continúa por una agradable rampa (III) hasta la base de la cima. Se puede montar reunión intermedia o alcanzar la cima escalando los últimos 5 metros a pelo, en una placa de IV.

Descenso: rapelando desde la cima por la vertiente norte hasta el fondo de un callejón, para continuar andando y luego destrepando por una canal empinada al oeste.

Bibliografía:

La Pedriza- Guía de Escalada”, de J.Ignacio Luján y David A. Zapata, editada por Barrabés Editorial, págs. 412-413.
Las 100 mejores escaladas de la zona centro”, de Pablo Aguado y David Gómez, editado por Barrabés Editorial, págs. 36-37 (ver también la pág. 26).

y con los deberes hechos volvemos a nuestra casa de acogida en Cabanillas de la Sierra, donde nos esperan nuestros buenos amigos Fer, Cristian y Dorle para dar una vuelta y pasear a los perros…mañana será otro día para escalar en “El Hueso”…

La Pedriza. El Pájaro, cara sur. Vía “Sur Clásica”.

2009/11/28

Si hablamos de la Pedriza, no podemos evitar citar la Sur Clásica del Pájaro: sin duda la clásica de entre las clásicas de este maravilloso lugar. Después de un viaje a Nepal tenía la necesidad de volver a escalar, así que me acerqué con mi gran amigo Amado para recordar viejos tiempos. El otoño se una buena época para catar las delicias del granito pedricero.

Desnivel y dificultad: 190 m / 6a máx.

1ªAscensión: Teógenes Díaz, Juan B. Mato y Ángel Tresaco en 1935.

Material: Juego completo de friends y fisureros y material para montar reuniones. La vía se encuentra parcialmente equipada, polémicas a parte, unas veces tiene unas reuniones y otras veces otras.

Para aproximarnos al Pájaro comenzaremos a andar desde el parking de Cantocochino y seguiremos la pista denominada la “autopista” de la Pedriza, hacia el Refugio Giner de los Ríos (30 min.). Sin llegar al refugio, seguiremos la pista durante unos 10 minutos y nos desviaremos a la derecha (difícil de ver) para cruzar el río y continuar por sendero marcado por hitos hasta la vertiente sur del risco del Pájaro (1,5 horas aprox.).

L1, 6a: comienza por una placa conocida como “paso del jaboncillo”. Tras este paso seguimos por el diedro de la derecha y un poco más arriba nos pasaremos en travesía (dos pasos) al diedro de la izquierda. Después de un estrechamiento, volvemos a pasar al lado derecho donde montamos la R1.

L2, IV+/V: El siguiente largo es muy cortito, y después de escalar la evidente fisura de canto amable se alcanza una buena repisa. Se puede continuar hasta la siguiente R, en la base del escudo, continuando por una fisura estrecha y después saliendo a la derecha por una plaquita (V).

L3, V: Desde la base del escudo se realiza una travesía hacia la derecha, primero ligeramente en descenso y después continuando por un corto diedro hasta alcanzar una repisa en el borde con la vertiente este. La reunión puede montarse con friends medianos en una fisura y conviene hacerlo bien porque el largo que continúa es un poco expuesto al principio.

L4, V: Corto paso para pasarse a la vertiente este y después continua por una agradecida placa más tumbada y con agarres cada vez mejores. La R4 se monta en una arbolito característico en la misma cola del pájaro.

L5, III: Paso físico para montarse en el lomo del pájaro y continuar por terreno tumbado y salpicado de setas graníticas. Se monta reunión unos metros antes de la cima: reunión común a todas las vías de la cara Sur que hay justo en el cuello.

L6, IV: corto largo en placa que nos deposita en la mismísima cabeza del pájaro.

Descenso: Desde la cima nos espera un rapel totalmente colgado de 20 metros,  que tras una repisa intermedia nos deja en una cavidad preciosa desde la que se inicia el descenso por la canal oeste que exigirá algo de intuición hasta llegar entre bloques y algún destrepe delicado al pie de la cara Sur.