Galayos. Torreón de los Galayos. combinación “Underground + Diedro Malagón”

Sin ninguna duda, el Torreón de Galayos es la aguja más espectacular y con mayor historia de este templo granítico. La mires por donde la mires es apetecible y espectacular…así que, como no podía ser de otra manera, pusimos el ojo en ella para escalarla. Optamos por la Underground-Malagón, aconsejados por nuestros “compañeros” de meriendas. Es una ruta que recorre el zócalo inferior por una fisura ancha muy vertical y se planta debajo de la torre final: escalada atlética en diedro muy guapa y caprichosa. Toda una clásica obligada.

Desnivel y dificultad: 130 m, V+ máx. (V+ oblig).

Primera escalada: Underground: Carlos Valladolid en 1970; Malagón: Bonifacio Malagón, Lorenzo Malagón y Antonio Romero el 22 de julio de 1950.

Material: doble cuerda de 60 m y juego de friends completo. Tanto en la Underground como en la Malagón hay algún clavo en los largos clave. Aproximación: desde el refugio Victory, no lleva más de 5 minutos la aproximación hasta la base del zócalo, junto a un muro amarillento característico.

El acceso no tiene ninguna complicación y comenzamos pronto, remontando un primer largo algo incierto hasta llegar a la base de la fisura ancha que surca el zócalo del torreón.

El segundo largo, a tope de cuerda, es una tirada espectacular y muy atlética, con algún clavo en la parte superior…

Nos recolocamos para situarnos a los pies del Diedro Malagón. La entrada directa (V) u muro muy macizo, difícil de proteger que le da un toque…también se puede entrar por la clásica un poco más a la derecha (IV). Largo corto en el que montamos R a los pies del diedro.

Cuarta tirada: diedro de libro con buenos cantos y vertical; salva al final un techito (V+)…

La última tirada (V+), continua por momentos el diedro anterior y finaliza con un off-width, para empotrar medio cuerpo y seguir hasta el final…

Y desde aquí no nos queda más que tirar las cuerdas y bajar rapelando. Aun es pronto y nos da para hacer otra escaladita…vamos para el Pequeño Galayo que lo hemos visto potable durante toda la mañana…

Horario: 5′ para la aproximación, 2, 5 horas escalada y 45´ para el descenso.

Descenso: realizando un rápel de 60 m hacia la vertiente norte, desde donde se puede hacer un rápel más para luego destrepar hacia la canal; o bien destrepar desde ese punto.

“Sierra de Gredos. Guía de escalada. 100 vías del IV al 6b” de Raúl Lora.

Galayos. Aguja Negra. vía “Cara Oeste Clásica”

Para el segundo día en los Galayos, optamos por una de las vías largas más clásicas del lugar. La cara Oeste de la Aguja Negra. Sin duda es una de las líneas más recomendables y de gran belleza, pues se realiza en el mismo corazón del macizo, con vistas muy aéreas al resto de agujas. Accedemos por la canal que separa la cresta María Luisa – Torreón con el macizo de la Aguja Negra y Torre Amezua.

Desnivel y dificultad: 300 m, V+ máx. (V oblig).
Primera escalada: Pedro Acuña, Francisco Brasas y Salvador Rivas el 6 de octubre de 1957

Material: doble cuerda de 60 m, juego de friends completo. Aproximación: desde el refugio VIctory, descender la pedrera hasta la base de la punta Mª Luisa, y ascender trepando por la gran canal hasta un bloque empotrado blanco donde se inicia un diedro poco marcado.

En un bloque empotrado blanquecino, en la misma canal, empezamos a escalar un diedro poco marcado, en una tirada bien larga, que puede hacerse en dos largos o en uno (60 m, IV+). Se alcanza una vira, desde la que se continua escalando una placa bastante tiesa.

El largo de la segunda tirada empieza fino y es bastante vertical,…realmente chulo (35 m, V).

Le sigue un tercer largo también muy chulo que termina en un corto diedro muy tieso (40 m, V-)…El L4 es de trámite recorriendo una chimenea sencilla (25 m, IV), que nos deposita en una repisa cómoda, debajo de una fisura con un par de clavos.

Superando esta 5ª tirada (60 m, IV+) y estirando la cuerda, llegamos a un cirquito con muchas posibilidades. Seguimos hacia la izquierda por un marcado diedro, con ciertas dudas. Después comprobamos que necesitamos rectificar y seguir de forma directa hacia la cima.

Una vez reconducimos la situación, continuamos y en un largo precioso de diedros y placas alcanzamos la cima de la aguja (60 m, IV+), con una sensación de satisfacción tremenda.

Desde la cima coincidimos con una cordada madrileña de padre-hijo que han escalado la Noroeste, y bajamos juntos “haciendo amigos”…

Horario: 25′ para la aproximación, 4 a 5 horas escalada y 1,5 hora para el descenso.
Descenso: realizando un corto rápel de 15 m hacia un collado orientado al sureste. Trepamos a una pequeña horcada y realizamos un rápel de 40 m para seguir andando por el Galayar, dándole la vuelta al macizo, hasta un collado junto al gran Galayo, por donde descendemos hasta el refugio.

Referencias bibliográficas: “Sierra de Gredos. Guía de escalada. 100 vías del IV al 6b” de Raúl Lora.

Galayos. Punta María Luisa. vía “Rivas – Acuña”

Los designios de la meteorología hicieron que, por fin, nos decidiéramos a conocer el templo de Los Galayos. Lugar que forma parte de la historia de la escalada y donde es fácil compartir vivac con “viejos rockeros” que, a pesar de los años, siguen disfrutando de su pasión por escalar, derrochando simpatía y energía. Sin duda, ha sido ese chute de vitalidad, la mayor cosecha de este viaje “rockero” que he realizado en compañía del bueno de Oscar Chavaris.

La Rivas-Acuña a la Punta Maria Luisa es una buena opción para hacerse con el tipo de escala de los Galayos: buen granito y auto protección. Una vía rápida para hacer boca; la escalamos el día que llegamos al refugio con el macuto a cuestas.

Desnivel y dificultad: 160 m, V+ máx. (V oblig).

Primera escalada: Pedro Acuña y Salvador Rivas el 4 de septiembre de 1960

Material: doble cuerda de 60 m, juego de friends completo.

Aproximación: desde el refugio Victory, descender la pedrera hasta la base de la punta Mª Luisa, junto a la gran canal de acceso a la sur del torreón. La vía empieza en una plataforma de vivac.

La primera tirada es algo caótica puesto que admite muchas variantes y el terreno es asequible.

La segunda tirada (un paso V+) recorre un muro más vertical, después de pasar desde el “gendarme” hasta la pared, haciendo un pasito de decisión…

La tercera tirada, larga y bonita (V) va a buscar un marcado diedro que lo supera en placa y luego fisura de dedos…

Parece que nos vamos a mojar y la última tirada, la recorremos con cierta angustia…otro largo para disfrutar metiendo cacharritos, con grandes fisuras…hasta llegar a la exigua punta de la María Luisa.

Horario: 15′ para la aproximación, 2 horas escalada y 1 hora para el descenso.
Descenso: a) Hacia la vertiente del refugio en dos rápeles. b) Hacia la gran canal, en dos rapeles y luego destrepar por la canal. Esta segunda fue nuestra opción, después de venir sin informarnos mucho del descenso. La primera, por lo que he leído, mejor y más rápida…

Referencias bibliográficas: “Sierra de Gredos. Guía de escalada. 100 vías del IV al 6b” de Raúl Lora.

Peña Foratata. vía “Valle de Tena”

Bonita vía con largos variados, equipada con parabolts y cordinos. La verdad es que Txus y yo vinimos a Peña Foratata un poco despistados,… después de una buena jornada en el Midi. Pensábamos encontrar una ristra de chapas y una línea “aburrida”… y nos llevamos una grata sorpresa al descubrir una ruta de corte clásico, equipada eso sí, de forma razonada, combinando cordinos y chapas. Pasos en placa, chimeneas, bloques,…muy variada y disfrutona. Agradecer a los aperturistas el entusiasmo y trabajo que ponen en cada una de sus líneas.

Desnivel y dificultad: 250 m, 6a+ (V/A0 oblig.). Vía para románticos de las clásicas. Ojo a la chimenea del L7, bastante atlética.

Aperturistas: Luis Royo, Carlos Budria, Carlos Roy y Julio Benedé en 2010.

Material: 12 cintas express y material de reuniones. No está de más llevar algunas piezas medianas para los largos L5 y L6.

Aproximación: desde el punto más alto de Formigal seguimos una pista en sentido Sallent, cruzando una valla metálica a los pocos metros. A la pista le sigue un pequeño sendero que se dirige al cordal característico y que da acceso a la vertiente este. En el mismo cordal, seguimos el sendero que se dirige al espolón de la “Valle de Tena”, sin mayores complicaciones.

El inicio de la vía no tiene pérdida. En la base está grabado “VT”. Los dos primeros largos los empalmamos, quedando una tirada de 60 m “ajustada”, con pasillos en placa (L1, 60 m, V).

Desde la R2 (R1 para nosotros) salimos en diagonal en un paso aéreo y continuamos por unos tubos de órgano, gestionando pies y pinzas (L2, 30 m, V+)…

La pared se empieza a poner vertical, en L3 (30 m, V+). A partir de aquí, se trepa una vira para después seguir por un diedro-chimenea que nos deposita en una cómoda repisa (L4, 35 m, V).

Con el L5 para nosotros (35 m, V), alcanzamos una horquilla, a los pies de la espectacular chimenea-offwidth del L6. Una tirada bastante atlética en la que tendremos que atinar bien con la escalada en X y en oposición, para salir “frescos” de ella (L6, 36 m, 6a+).

La cosa se acaba y el siguiente largo (nuestro L7) continúa con la chimenea, en este caso con mucho canto (L7, 25 m, V). Después un largo de trámite para alcanzar la cima de este contrafuerte.

Descenso: Desde la cima, continuamos la cresta hasta el collado evidente, desde donde se desciende con cuidado por la “vira de Fermín”: un exiguo sendero que va a dar a un destrepe rapelable de 30 m. Desde aquí, retomar el sendero de la aproximación.

Horario: 1 hora aproximación / 4 a 5 horas de escalada / 1,5 h descenso

Referencias: http://senderolimite.blogspot.com.es/2012/08/foratata-via-valle-de-tena.html