Alta Ruta del Monte Rosa: Cervinia – Zermatt (y III): Signalkupe/Margherita (4.554 m) y descenso a Zermatt

La guinda a nuestra travesía llegaba el último día… el más confuso en cuanto a la meteo, pues esa tarde entraría el frente anunciado. Lo fácil hubiera sido descender a Gressoney después de hacer alguna de las cimas cercanas, sin embargo optamos por aventurarnos a terminar en Zermatt, cerrando el bucle de la mejor manera posible: con un descenso desde la Punta Margherita de 2.800 m de desnivel, al que sumaríamos otros 1.800 m para descender a Cervinia desde el Klein Matterhorn.

Como otros días, salimos en la retaguardia después del desayuno y vamos ganando posiciones con el paso del día.

El camino es cómodo y no ofrece ninguna dificultad,…vamos pasando junto a otros 4000s como la Pirámide Vincent, Balmerhorn, Corno Nero,…hasta alcanzar el collado Lys, desde donde se aprecian los Dufourspitze, Zumsteinspitze y Margherita (viejos conocidos de viajes “vintages”) y Lyskamm a nuestra izquierda.

Después de unos últimos “golpes de riñón” alcanzamos la Punta Margherita (4.554 m) a una hora muy razonable. Están entrando nubes, pero lo hacen lentamente,…así que nos animamos a bajar hasta Zermatt!

Nos esperan 2.800 m de desnivel con nieve que pasará de dura-prensada a costra incómoda; y después a primavera juguetona; y todo ello bajo la atenta mirada de las vertientes norte de todos los 4000s del macizo…

De las inmediaciones del Col de Lys, iniciamos el descenso del glaciar Grenzgletscher hasta el refugio Monte Rosa Hut (2.800 m)…

En este punto hacemos una parita para dar un respiro a las piernas, que ya empiezan a echar humillo. Nos reencontramos con tres polacos que hemos ido conociendo en las anteriores etapas y nos animan a acompañarles, pues dicen que tiene paso el glaciar…Lo habitual es, desde este punto, remontar un monte-morrena hacia el norte (“desperdiciando” el descenso completo del glaciar)…una barrita y nos juntamos los 5 para seguir bajando…

La bajada por el glaciar desde el Monte Rosa Hut es una auténtica locura! primero por un terreno amable de sube-bajas “tipo boxley” con la mirada siempre presente del Cervino (aquí Matterhorn) y después por barranco, que termina siendo un “parque de aventuras”, con pasamanos, cruces de río, rampas de madera,…

Llegamos así, con los esquís en los pies, hasta una presa muy próxima a la estación…donde continuaremos a pié sólo unos 30 minutos, después calzaremos de nuevo esquís y llegaremos al barrio de Furi esquiando por pista…

En este punto, nos despedimos de nuestros amigos y por el módico precio de 55 francos suizos, remontaremos en teleférico hasta el Klein Matterhorn (a 3.800 m); para descender de nuevo a Cervinia, ahora sí con el mal tiempo instalado y una sonrisa de oreja a oreja!!!

Finalizamos así una preciosa ruta justo cuando el mal tiempo quiere instalarse en los alpes: Un bonito reencuentro con las montañas en las que empecé, pero ahora desde la perspectiva que dan las tablas de esquí.

Datos útiles:

Longitud: 35 km en total: 25 km Ref. Gnifetti – Zermatt + 8,5 km Klein. Matterhorn – Cervinia.

Desnivel: 1.100 m d+: Ref. Gnifetti – Punta Margherita;  4.600 md- total: 2.800 m Punta Margherita- Zermatt + 1.800 m Klein. Matterhorn – Cervinia.

Horario: 7,5 horas total: 6,5 h Ref. Gnifetti – Zermatt + 1,5 km Klein. Matterhorn – Cervinia.

Gastos: 75 €/persona noche en Ref.Gnifetti + 55 francos suizos Teleférico Klein Matterhorn (50 €) para poder volver a Cervinia. Descuento de 2,5 € federados!

Dificultad: El descenso del glaciar no ofrece grandes dificultades salvo algún paso de grieta que en descenso se pasa bien. Ojo! si se opta por descender por completo el glaciar Grenzgletscher, desde el refugio Monte Rosa Hut, el barranco ofrece distintos puntos de “interés” a tener cuidado…

Alta Ruta del Monte Rosa: Cervinia – Zermatt (I): Pollux (4.092 m)

Recorrer las montañas del macizo del Monte Rosa, en travesía de varios días sobre las tablas de esquí, es un viaje que nos sumerge en uno de los macizos más accesibles y con mayor altura del arco alpino. Y es que en este grupo de montañas se concentran buena parte de los 4000s más altos y otros muchos de fácil ascenso desde cualquiera de sus varios refugios.

Nuestro plan, dependiente de las condiciones meteorológicas, se fue amoldando sobre la marcha, de forma natural, hasta conseguir finalmente enlazar las localidades de Cervinia y Zermatt, completando un bucle de lo más interesante. La Alta Ruta del Monte Rosa ofrece cantidad de variantes, dependiendo de los refugios intermedios seleccionados, de los puntos de inicio y final, de las condiciones, etc.

En nuestro caso, el resumen de las etapas que realizamos fue el siguiente:

Día 1 (29 abril): Cervinia – Refugio guide di Cervino. 8,5 km, 1.480 m d+, 0 m d-, 4 h.

Día 2 (30 abril): Refugio guide di Cervino – Pollux (4.092 m) – Refugio guide Val d´Ayas. 11 km, 800 m d+, 900 m d-, 5,5 h.

Día 3 (1 mayo): Refugio guide Val d´Ayas – Castor (4.223 m) – Nasso del Lyskamm – Refugio Gnefetti. 14 km, 1.400 m d+, 1.200 m d-, 7,5 h.

Día 4 (2 mayo): Refugio Gnefetti – Punta Margarita (4.554 m) – Zermat; vuelta a Klein Matterhorn en teleferico y descenso a Cervinia.25 km, 1.100 m d+, 2.800 m d- (y 1.800 m d- más hasta Cervinia), 7,5 h.

El track de la Alta Ruta del Monte Rosa 

Día 1: Ascenso al refugio Guide di Cervino (3.480 m) desde Cervinia:

Comenzamos a foquear desde el mismo pueblo de Cervinia por las pistas de la estación de esquí. Es lunes y ascendemos solos, disfrutando de un panorama que, aunque es ya conocido, no deja de maravillarnos, con el Cervino siempre presente.

Refugio confortable pero con poco encanto situado en pleno entorno de estación. Buena cena y a descansar, que la ruta sólo acaba de empezar…

Día 2: Refugio Guide di Cervino – Pollux (4.092 m) – Refugio Guide di Val d´Ayas

Salimos muchos por la mañana, todos con intención de subir al Breithorn. Sin embargo, parece que el mal tiempo se ha quedado enganchado y el viento es de apretar…

Esperamos y nos quedamos “chupitos”. De aquí al siguiente refugio hay otros picos interesantes que podemos hacer y es probable que, para entonces, el tiempo mejore…así que desechamos el Breithorn y seguimos recorriendo la parte superior del glaciar…recordando que la primera vez que estuve aquí fue hace ya 20 años!

Para cuando estamos cerca del Pollux (4.092 m) el tiempo ya ha mejorado algo, así que nos animamos a dejar en la base los esquís y subir a la cima. El Pollux tiene al menos dos posibilidades de ascenso. Habíamos estudiado la posibilidad de esquiar su cara oeste, pero la vemos muy seca y con una capa de hielo considerable, así que nos lanzamos a la ruta habitual de las cadenas…

Al salir del corredorcillo, continuamos por un terreno mixto sencillo que nos deposita en un murete de roca protegido con unas cadenas. El ambiente es magnífico…

Después, sólo nos quedará una sencilla arista que nos depositará en el primer 4000 de nuestra travesía…

Sólo nos queda bajar y recuperar nuestras tablas, para descender al refugio…

Hay que tener cuidado y desde la base del Pollux dirigirse, sin perder altura, hacia la base del Castor, para evitar una barrera de seracs de tamaño sobrecogedor…luego ya, el descenso al refugio, es un disfrute sin complicaciones…

En definitiva, un día que ha empezado difícil y terminado de la mejor manera. El refugio de Ayas es de esos que se agradece encontrar, con un personal muy cercano y un entorno espectacular. Mañana nos espera una etapa más larga así que conviene descansar…

Notas de interés: llevamos una mochila ligera: sólo con el equipo indispensable (ARVA, pala, sonda, crampones, piolet, agua, barritas, fotografía, cargadores, documentación y algo de ropa de recambio) porque las cenas y desayunos las realizaremos en los refugios (a razón de 70 €/por persona). “Encima” llevamos arnés y material de seguridad para circular por glaciar (cordinos, dos tornillos, 1polea, 1 minitraxion,…y una cuerda de 30 m y 8 mm).

 

Pico Tyndall (4.241 m), o la cima que no consuela

El pico Tyndal, a medio camino del Cervino

Destino veraniego por excelencia: los Alpes. Rescato una salida del 2008, para despertar el lado prudente que todos llevamos dentro…que siempre está bien tener presente que las montañas estarán eternamente ahi, esperando. Lo que pasa con el Tyndall es que su cima casi nunca consuela, pues el objetivo de todo el que pasa por allí es la cumbre de una de las montañas con más imán: el Cervino (o Matherhorn). El Tyndall queda a escasos 200 m de su cima.

Cervinia, a los pies del coloso alpino...

En 2008 llevábamos una semana por Chamonix sumando “muescas” a nuestra lista de experiencias y, antes de volver a casa, nos juntamos Amado, Txus, Patxi y yo para probar la Arista Lyon al Cervino todos juntos. Las condiciones no eran las mejores y en la parte superior había mucha nieve, lo que transformaba el itinerario de verano en algo muy distinto, en donde había que prestar más atención.

La arista Suroeste o Lyon forma el límite izquierdo de la cara sur del Cervino. La aproximación desde Breuil-Cervinia (2.007m), la hicimos directamente hasta el refugio de Carrel (3.835m) en una jornada larga y agotadora.

De camino a la Campana Carrel...

Desde el mismo pueblo seguimos una pista que conduce al refugio Abruzzi (2.807 m); y desde éste, siguiendo unos hitos de piedras, alcanzamos la cruz Carrel (2.920m) y seguimos hacia el norte dejando el glaciar del Tyndall a nuestra derecha. Tomamos como referencia el marcado collado en la base de la arista y realizamos una travesía, equipada con algo de material.

homenaje al héroe italiano del 1865

De camino al collado

La Campana Carrel colgada en la arista...

Patxi dándole duro...

Desde el collado la escalada es más o menos clara hasta la Campana Carrel. Los pasos difíciles están equipados con maromas y tan sólo es de destacar un diedrito característico. Llegamos al refugio pisando nieve y recorremos parte del itinerario para reconocerlo por la mañana.

Tremendas vistas al norte desde el collado

Trepadas amables...

Disfrutando de montaña y de amigos...

Campana CArrel

Dent d´Herens: Coloso a la sombra del Cervino

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Para cuando empezamos a trepar por la mañana ya hay cordadas metidas en faena y dudamos a ratos de si seguimos por el camino correcto. Varios neveros, una travesía hacia la derecha algo expuesta,…nos van haciendo perder un tiempo precioso; y para cuando sale el sol, comprobamos que aun nos queda bastante. Unas cadenas en un tramo vertical (IV+) nos colocan en la vertiente oeste, que esa temporada presenta una rampas algo heladas, en las que hay que ir con tiento y no perder la concentración.

Amanecer en la arista Lyon

Tramos confusos...

Trepadas a la sombra...

Tramos equipados con cadenas...

Volvemos a la arista, en su vertiente oeste...

Ambiente garantizadoLlegamos a la cresta del Tyndall y continuamos en un sube y baja, nevado y muy aéreo, divisando ya la cruz del Cervino.

Cresta hacia el cervino en el Pico Tyndall

Vistas al macizo del Monte Rosa

Ambiente en la cresta antes de destrepar al Col Félicité

Cervino: tan cerca y tan lejos a la vez...

Cresta...

Sin embargo, estamos aun lejos y todavía tenemos que alcanzar el “Col de la Felicidad”, haciendo unos destrepes, para ascender por la vertical “Scala Jordan”. A mí los cálculos no me cuadran y soy consciente que a este ritmo palmamos un vivac, y tenemos en la Campana Carrel al bueno de Patxi esperando…así que propongo volvernos. Valoramos las opciones y en esta ocasión la cordura se impone a la ceguera por la cima.

Retorno cruel...

Descenso por la arista Lyon

Campana Carrel en el descenso

Nos dimos la vuelta y regresamos hasta Cervinia, en otra jornada larga, “para enmarcar”.

Vista para atrás...él Cervino siempre estará ahí esperando...

Unos años después, la satisfacción de aquella salida pasa por no haber sufrido una noche infernal en algún punto de aquel increíble montón de rocas sueltas…por haber hecho lo correcto.

Primera Ascensión: Jean Baptiste Bich y Jean-Antoine Carrel, en Julio de 1865, sólo 3 días después que Whymper hiciera cumbre por primera vez en el Cervino, siguiendo la arista Hörnli.

Desnivel y dificultad: 650m desde el refugio Carrel / AD+, IV/IV+ hay tramos equipados con cadenas gordas y sirgas. No obstante, conviene no subestimar el itinerario pues se desarrolla en alta montaña, tiene ambiente y las aglomeraciones pueden hacer que el tiempo aumente y convertirse en una ratonera.

Material: Un poco de todo dependiendo de las condiciones: crampones y piolet, arnés, 2 cuerdas de 30 m, algunos empotradores medianos y casco.

Horarios: Un día largo. Unas 5 horas desde el refugio hasta la cumbre, y otras tantas para la vuelta…