“Les Frères Ravier, l´averture pyrénéenne” de Maryse Bergonzat

Jean y Pierre Ravier realizaron una actividad impresionante a lo largo de todos los Pirineos, abriendo líneas audaces y aprovechándose de los vacíos de una disciplina incipiente. Se dieron un buen empacho abriendo rutas aquí y a allá; rutas que hoy siguen siendo codiciadas por los pirineistas más románticos, que se descubren ante la calidad de sus itinerarios.

No he podido resistirme a colgar en este espacio el documental de Maryse Bergonzat, “Les Frères Ravier, l´averture pyrénéenne”, homenaje a los dos hermanos gemelos que llegaron a escalar más de 200 primeras en todo el macizo: con estilo impecable y compromiso.

 

Midi d´Ossau (2.884 m). Cara Oeste-Noroeste (ONO) a la Punta Francia

2005/07/03

3 semanas después de mi última visita al Midi obtuve la recompensa a tantas buenas escaladas. Habíamos pasado la noche de juerga y me llamó Montxo para completar el grupo. Él, Pizti y Kiri querían escalar la cautivadora cara ONO, que los últimos días habíamos contemplado impresionados desde los espolones. Se trataba de una pared muy vertical, sobre todo en la parte superior, que tenía el honor de ostentar el número 99 de nuestra particular Biblia de escaladas. Sin duda era una gran oportunidad que no podía rechazar…aunque fuera con resaca!. Otro madrugón y la subida hasta la norte (pasando por la cabaña de Pombie, el collado de Peyreget, ladear la vertiente norte,…), ya me empieza a chinar; sin embargo en esta ocasión me acerco a la pared con la humildad de quien sabe que está dando una vuelta más a la tuerca y no quiere fallar a los compañeros que le han invitado.

Primera ascensión: Patrice de Bellefon y S.Sartou en julio de 1960; la parte inferior Jean y Pierre Ravier.

Desnivel y dificultad: 650 M / ED- (6b+ o A0)

Material: Juego completo de friends hasta el 3, con piezas medianas repetidas, micros, cintas largas, 15 cintas expres y doble cuerda.

Aproximación: desde el parking de la carretera de Portalet, pasando por el Refugio de Pombie y el col de Peyreguet,…descendiendo a la cara norte…(3,5 h).

La primera parte de la escalada se desarrolla en un terreno bastante caótico y perdedor de diedros y chimeneas que superamos sin muchos problemas…aunque dudando de si el trazado que llevamos es el correcto.

La llegada a la Vira del Embarradére nos permite coger aliento y sobrecogernos ante el panorama que tenemos por delante. El cuello se dobla hacia atrás y la voz se afina extrañamente.

 

Iniciamos la segunda parte de la pared en ensamble, en una zona de III en la que no se puede fallar.

Alcanzamos una buena repisa herbosa y volvemos a progresar a largos, primero a través de una chimenea que bordea un extraplomo por la derecha (IV+) y luego por un sistema de fisuras (V+) en dirección al diedro rojo.

Es aquí donde se concentran las máximas dificultades, ya que el muro rojizo en cuestión ofrece una roca lisa y muy jabonosa (recubierta de un liquen anaranjado) que nos hace emplearnos a fondo (6a+). Éste diedro se alarga durante dos largos, que van a parar a un enorme bloque, bajo un gran extraplomo (nicho).

La salida de esta reunión es muy delicada: para entonces ya se me ha quitado la caraja y me toca ahora afinar con los micros y pedales una travesía a la izquierda, muy expuesta, que va a parar a un diedro más humano (6b+ / A0).

A partir de aquí se suceden unos largos muy guapos de diedros (V), hasta llegar a la base de la cima.

Nuevos diedros y chimeneas con un ambiente de escándalo nos dejan 9 horas después en la cima de la Punta Francia, cansados y contentos después de tantas emociones recorriendo una vía mítica…estamos satisfechos y las luces del atardecer nos ofrecen un respiro de postal, con la sombra del Midi cubriendo su vertiente este.

Estamos en la cima, 218 años después de que un sencillo pastor del vecino valle de Aspe, conquistara esta singular montaña haciendo un gran montón de piedras visible desde abajo. Ahora sólo nos queda bajar y celebrarlo con una cerveza…

Descenso: Por la ruta normal de las chimeneas.

Horario: 15 horas de coche a coche.

Referencias bibliográficas: “Los Pirineos. Las 100 mejores ascensiones y excursiones” de Patrice de Bellefon;

y “La Vallée d’Ossau” de Xavier Buxó y Luis Alfonso

Midi d´Ossau. Petit Pic (2.807 m). Espolón Norte Integral del Petit Pic

2005/06/18

Joni se ha dejado caer por Gasteiz! y no podemos dejar escapar la oportunidad de volver escalar juntos, después de años sin vernos. Amado y yo después de escalar el Espolón Norte del Gran Pic hace un par de semanas estamos enganchados, así que optamos por otra de sus clásicas. Se une a última hora Kiri, por lo que el cuarteto que formamos gana en poderío. Volvemos a repetir la estrategia de madrugar y salir desde el coche, teniendo en cuenta que acceder al espolón norte del Petit nos llevará menos tiempo.

Primera ascensión: Jean y Pierre Ravier el 24 de junio de 1956.

Desnivel y dificultad: 600 M / MD V+ (máx. 6a+ o A1)

Material: Juego completo de friends hasta el 3, con piezas medianas repetidas, micros, cintas largas, 15 cintas expres y doble cuerda.

Aproximación: desde el parking de la carretera de Portalet, subimos primero al refugio de Pombie y continuamos hasta el Col de Peyreguet, desde donde iniciamos un descenso tomando como referencia la pared para no entrar antes de tiempo en la cara oeste – Noroeste.

Bordeamos el pie del Espolón oeste y accedemos a la parte más baja del espolón norte. A medida que vamos ganando metros comprobamos que hay más gente en la ruta; nos pisan los talones.

Alcanzamos el punto clave que consiste en un muro liso (6a+). Es mi turno y voy superando poco a poco las dificultades, mientras oigo que otra cordada llega junto a mis compañeros. Joni, uno de los tíos más tranquilos y equilibrados que conozco termina por mandarle a paseo.

Después de sudar tinta china para alcanzar la reunión, me aseguro, triangulo, me relajo, recojo la cuerda y compruebo que la otra cordada se baja…¿? Luego mis compañeros me contarán que el conocido escalador que quería pasar por encima de nosotros se descalzó y perdió un pie de gato,…por lo que tuvo que bajar a por él (la prisa mata amigo!).

Poco después salimos a las grandes terrazas escalonadas (IV) que constituyen el lomo de la parte final del espolón. Después de los últimos desprendimientos, la roca de esta zona final es tan mala que todas las cordadas utilizamos un sistema de viras y repisas que dan acceso a la Fourche.

Desde de este punto escalamos la corta arista NE (un paso de IV+) para acceder a la cima.

Descenso: por la Arista de Peyreguet.

Horario: 13 horas de coche a coche

Referencias bibliográficas: “Los Pirineos. Las 100 mejores ascensiones y excursiones” de Patrice de Bellefon;

y “La Vallée d’Ossau” de Xavier Buxó y Luis Alfonso

Midi d’Ossau: 3 Grandes rutas en la Norte (y II)

2005/07/03  CARA OESTE NOROESTE (ONO) A LA PUNTA FRANCIA

650 M / ED- (6b+ o A0)

Primera ascensión: Patrice de Bellefon y S.Sartou en julio de 1960; la parte inferior Jean y Pierre Ravier.

3 semanas después de mi última visita al Midi obtuve la recompensa a tantas buenas escaladas. Habíamos pasado la noche de juerga y me llamó Montxo para completar el grupo. Él, Pizti y Kiri querían escalar la cautivadora cara ONO, que los últimos días habíamos contemplado con pavor desde los espolones. Se trataba de una pared muy vertical, sobre todo en la parte superior, que tenía el honor de ostentar el número 99 de nuestra particular Biblia de escaladas. Sin duda era una gran oportunidad que debía aprovechar…aunque fuera con resaca!.

Otro madrugón y la subida hasta la norte (pasando por la cabaña de Pombie, el collado de Peyreget, ladear la vertiente norte,…), ya me empieza a chinar; sin embargo en esta ocasión me acerco a la pared con la humildad de quien sabe que está dando una vuelta más a la tuerca y no quiere fallar a los compañeros que le han invitado.

La primera parte de la escalada se desarrolla en un terreno bastante caótico y perdedor de diedros y chimeneas que superamos sin muchos problemas…aunque dudando de si el trazado que llevamos es el correcto.

La llegada a la Vira del Embarradére nos permite coger aliento y sobrecogernos ante el panorama que tenemos por delante. El cuello se dobla hacia atrás y la voz se afina extrañamente.

Iniciamos la segunda parte de la pared en ensamble, en una zona de III en la que no se puede fallar.

Alcanzamos una buena repisa herbosa y volvemos a progresar a largos, primero a través de una chimenea que bordea un extraplomo por la derecha (IV+) y luego por un sistema de fisuras (V+) en dirección al diedro rojo.

Es aquí donde se concentran las máximas dificultades, ya que el muro rojizo en cuestión ofrece una roca lisa y muy jabonosa (recubierta de un liquen anaranjado) que nos hace emplearnos a fondo (6a+). Éste diedro se alarga durante dos largos, que van a parar a un enorme bloque, bajo un gran extraplomo (nicho).

La salida de esta reunión es muy delicada: para entonces ya se me ha quitado la caraja y me toca ahora afinar con los micros y pedales una travesía a la izquierda, muy expuesta, que va a parar a un diedro más humano (6b+ / A0).

A partir de aquí se suceden unos largos muy guapos de diedros (V), hasta llegar a la base de la cima.

Nuevos diedros y chimeneas con un ambiente de escándalo nos dejan 9 horas después en la cima de la Punta Francia, cansados y contentos después de tantas emociones recorriendo una vía mítica…estamos satisfechos y las luces del atardecer nos ofrecen un respiro de postal, con la sobra del Midi cubriendo su vertiente este.

Estamos en la cima, 218 años después de que un sencillo pastor del vecino valle de Aspe, conquistara esta singular montaña haciendo un gran montón de piedras visible desde abajo. Ahora sólo nos queda bajar y celebrarlo con una cerveza…