Raymond Despiau fallece a los 78 años, escalando

Territorio Ansabere

Los que amamos la escalada pirenaica y suspiramos por realizar los itinerarios más antiguos y emblemáticos, sentimos la pena por la marcha de un personaje sin igual que firmó muchas de las escaladas más codiciadas de los años 60 y 70. Agradecer su entusiasmo inquebrantable y las líneas que dibujó en las paredes más espectaculares: Ansabere, Vignemale, Midi d´Ossau, Ordesa,…

Raymond Despiau fallecía el pasado domingo de ataque al corazón durante una escalada en Collegats. Descanse en paz.

Fuente: http://desnivel.com/alpinismo/fallece-el-pirineista-raymond-despiau-mientras-escalaba-en-collegats

Últimas tiradas del Spigolo de Despiau

Algunas de sus joyas:

Raymond Despiau...descanse en paz!!

Midi d´Ossau (2.884 m). Cara Oeste-Noroeste (ONO) a la Punta Francia

2005/07/03

3 semanas después de mi última visita al Midi obtuve la recompensa a tantas buenas escaladas. Habíamos pasado la noche de juerga y me llamó Montxo para completar el grupo. Él, Pizti y Kiri querían escalar la cautivadora cara ONO, que los últimos días habíamos contemplado impresionados desde los espolones. Se trataba de una pared muy vertical, sobre todo en la parte superior, que tenía el honor de ostentar el número 99 de nuestra particular Biblia de escaladas. Sin duda era una gran oportunidad que no podía rechazar…aunque fuera con resaca!. Otro madrugón y la subida hasta la norte (pasando por la cabaña de Pombie, el collado de Peyreget, ladear la vertiente norte,…), ya me empieza a chinar; sin embargo en esta ocasión me acerco a la pared con la humildad de quien sabe que está dando una vuelta más a la tuerca y no quiere fallar a los compañeros que le han invitado.

Primera ascensión: Patrice de Bellefon y S.Sartou en julio de 1960; la parte inferior Jean y Pierre Ravier.

Desnivel y dificultad: 650 M / ED- (6b+ o A0)

Material: Juego completo de friends hasta el 3, con piezas medianas repetidas, micros, cintas largas, 15 cintas expres y doble cuerda.

Aproximación: desde el parking de la carretera de Portalet, pasando por el Refugio de Pombie y el col de Peyreguet,…descendiendo a la cara norte…(3,5 h).

La primera parte de la escalada se desarrolla en un terreno bastante caótico y perdedor de diedros y chimeneas que superamos sin muchos problemas…aunque dudando de si el trazado que llevamos es el correcto.

La llegada a la Vira del Embarradére nos permite coger aliento y sobrecogernos ante el panorama que tenemos por delante. El cuello se dobla hacia atrás y la voz se afina extrañamente.

 

Iniciamos la segunda parte de la pared en ensamble, en una zona de III en la que no se puede fallar.

Alcanzamos una buena repisa herbosa y volvemos a progresar a largos, primero a través de una chimenea que bordea un extraplomo por la derecha (IV+) y luego por un sistema de fisuras (V+) en dirección al diedro rojo.

Es aquí donde se concentran las máximas dificultades, ya que el muro rojizo en cuestión ofrece una roca lisa y muy jabonosa (recubierta de un liquen anaranjado) que nos hace emplearnos a fondo (6a+). Éste diedro se alarga durante dos largos, que van a parar a un enorme bloque, bajo un gran extraplomo (nicho).

La salida de esta reunión es muy delicada: para entonces ya se me ha quitado la caraja y me toca ahora afinar con los micros y pedales una travesía a la izquierda, muy expuesta, que va a parar a un diedro más humano (6b+ / A0).

A partir de aquí se suceden unos largos muy guapos de diedros (V), hasta llegar a la base de la cima.

Nuevos diedros y chimeneas con un ambiente de escándalo nos dejan 9 horas después en la cima de la Punta Francia, cansados y contentos después de tantas emociones recorriendo una vía mítica…estamos satisfechos y las luces del atardecer nos ofrecen un respiro de postal, con la sombra del Midi cubriendo su vertiente este.

Estamos en la cima, 218 años después de que un sencillo pastor del vecino valle de Aspe, conquistara esta singular montaña haciendo un gran montón de piedras visible desde abajo. Ahora sólo nos queda bajar y celebrarlo con una cerveza…

Descenso: Por la ruta normal de las chimeneas.

Horario: 15 horas de coche a coche.

Referencias bibliográficas: “Los Pirineos. Las 100 mejores ascensiones y excursiones” de Patrice de Bellefon;

y “La Vallée d’Ossau” de Xavier Buxó y Luis Alfonso

Midi d´Ossau (2.884 m). Espolón Norte Integral de la Punta Francia

2005/05/28

Después de un tiempo enfrascados en nuestra experiencia en Pakistán, Amado y yo necesitábamos volver a empezar y redescubrir las montañas desde otro punto de vista: el que ofrece la escalada clásica alpina, así que antes de viajar a Chamonix escalamos a tope en casa. El Midi, con sus 2.884, m, ofrece en mi opinión las mejores paredes del pirineo para practicar la escalada austera y con ambiente; y su cara norte aún más: la más fría e inhóspita de todas sus vertientes. Allí nos fuimos y allí disfrutamos de una línea con mucho poso en la historia de la escalada pirenaica.

Primera ascensión: parte superior: R.Mailly y Robert Ollivier, 14/06/1938. parte inferior: J.Gardien y S.Sarthou 1960. El primer recorrido integral fue realizado por Patrice de Bellefon y R.Lafranque en octubre de 1961.

Desnivel y dificultad: 700 M / MD /máx V+

Material: Juego completo de friends hasta el 3, con piezas medianas repetidas, micros, cintas largas, 15 cintas expres y doble cuerda.

Aproximación: desde el parking de la carretera de Portalet, subimos primero al refugio de Pombie y continuamos hasta el Col de Peyreguet, desde donde iniciamos un descenso tomando como referencia la pared para no entrar antes de tiempo en la cara oeste – Noroeste.

El comienzo no tiene perdida y se inicia junto a un pequeño colladito: la brecha de los Cornes de Mondeils. La dirección a seguir la marcan inicialmente unas placas blancas junto a unos pequeños techitos.

Después, unas placas amarillentas bajo unos imponentes techos, 200 metros por encima de la base. Los techos se bordean por la izquierda.

Más arriba el terreno se “dulcifica” y progresamos ligeros por una zona herbosa. La vista desde aquí a la cima es impresionante, la parte más vertical comienza aquí.

Después de un largo vertical y algo expuesto, accedemos a una plataforma. Desde aquí seguimos a la derecha para superar el largo más significativo de esta ruta: el diedro Ollivier.

Tenía muchas ganas de escalarlo y le suplico a Amado que no deje de tirar fotos (más tarde comprobaremos que la cámara estaba apagada). El diedro se deja pero aún no hemos terminado la escalada. La cabeza extraplomada del espolón se bordea por la izquierda (vertiente este) siguiendo una chimenea que nos deja en una diagonal fina y delicada antes de alcanzar la cumbre.

Descenso: por la ruta normal.

Horario: 12 horas en total desde el coche

Referencias bibliográficas: “Le vallée d´Ossau” de Luis Alfonso y Xavier Buxó

Midi d’Ossau: 3 Grandes rutas en la Norte (y II)

2005/07/03  CARA OESTE NOROESTE (ONO) A LA PUNTA FRANCIA

650 M / ED- (6b+ o A0)

Primera ascensión: Patrice de Bellefon y S.Sartou en julio de 1960; la parte inferior Jean y Pierre Ravier.

3 semanas después de mi última visita al Midi obtuve la recompensa a tantas buenas escaladas. Habíamos pasado la noche de juerga y me llamó Montxo para completar el grupo. Él, Pizti y Kiri querían escalar la cautivadora cara ONO, que los últimos días habíamos contemplado con pavor desde los espolones. Se trataba de una pared muy vertical, sobre todo en la parte superior, que tenía el honor de ostentar el número 99 de nuestra particular Biblia de escaladas. Sin duda era una gran oportunidad que debía aprovechar…aunque fuera con resaca!.

Otro madrugón y la subida hasta la norte (pasando por la cabaña de Pombie, el collado de Peyreget, ladear la vertiente norte,…), ya me empieza a chinar; sin embargo en esta ocasión me acerco a la pared con la humildad de quien sabe que está dando una vuelta más a la tuerca y no quiere fallar a los compañeros que le han invitado.

La primera parte de la escalada se desarrolla en un terreno bastante caótico y perdedor de diedros y chimeneas que superamos sin muchos problemas…aunque dudando de si el trazado que llevamos es el correcto.

La llegada a la Vira del Embarradére nos permite coger aliento y sobrecogernos ante el panorama que tenemos por delante. El cuello se dobla hacia atrás y la voz se afina extrañamente.

Iniciamos la segunda parte de la pared en ensamble, en una zona de III en la que no se puede fallar.

Alcanzamos una buena repisa herbosa y volvemos a progresar a largos, primero a través de una chimenea que bordea un extraplomo por la derecha (IV+) y luego por un sistema de fisuras (V+) en dirección al diedro rojo.

Es aquí donde se concentran las máximas dificultades, ya que el muro rojizo en cuestión ofrece una roca lisa y muy jabonosa (recubierta de un liquen anaranjado) que nos hace emplearnos a fondo (6a+). Éste diedro se alarga durante dos largos, que van a parar a un enorme bloque, bajo un gran extraplomo (nicho).

La salida de esta reunión es muy delicada: para entonces ya se me ha quitado la caraja y me toca ahora afinar con los micros y pedales una travesía a la izquierda, muy expuesta, que va a parar a un diedro más humano (6b+ / A0).

A partir de aquí se suceden unos largos muy guapos de diedros (V), hasta llegar a la base de la cima.

Nuevos diedros y chimeneas con un ambiente de escándalo nos dejan 9 horas después en la cima de la Punta Francia, cansados y contentos después de tantas emociones recorriendo una vía mítica…estamos satisfechos y las luces del atardecer nos ofrecen un respiro de postal, con la sobra del Midi cubriendo su vertiente este.

Estamos en la cima, 218 años después de que un sencillo pastor del vecino valle de Aspe, conquistara esta singular montaña haciendo un gran montón de piedras visible desde abajo. Ahora sólo nos queda bajar y celebrarlo con una cerveza…