Midi d´Ossau. Travesía Petit – Grand Pic, por la Arista de las Flammes de Pierre

Reencontrarse con amigos y volver a uno de esos lugares en los que tan intensamente vivimos no tiene precio. Llevaba tiempo con la arista de las Flames revoloteando en mi agenda, después de un intento infructuoso con Txus hacía un par de años. En esta ocasión, Igor y yo aterrizamos en la “Jean Pierre” después de torcerse un buen ramillete de planes a última hora: todos ellos buscando pasar una larga jornada trepando en una gran montaña del pirineo. Lo logramos!,…y es que el Midi nunca defrauda.

La travesía Petit Pic – Grand Pic, por la arista de las Flammes de Pierre, no llega a la “curtida” de “La travesía de las 4 Puntas”, pero tampoco debe subestimarse: todo “viaje” en el Midi requiere de buen sentido de orientación y experiencia previa.

Primera ascensión: Roger Mailly y Robert Ollivier en 1935

Desnivel y dificultad: 550 m, IV+ (350 m, hasta el Petit Pic; más 200 m de desnivel para ascender al Grand Pic).

Material: vía desequipada; llevar un juego de friends y cintas largas.

Aproximación: accedemos al Refugio de Pombie y desde aquí al Col de Peyreguet, desde donde seguimos el sendero que asciende hacia la arista de Peyreguet, y nos desviamos, al poco, por un sendero que va a contornear la cara oeste del Petit Pic. Sendero aéreo que dejaremos cuando comienza a descender de forma clara, para continuar por trepadas sencillas siempre en dirección a un marcado espolón con líquenes amarillos: navegar!. Pasaremos por la “rueda de bici oxidada” desde la que veremos claramente una cueva-nicho, desde donde se inicia el itinerario (2 h 40´).

La primera parte asciende en 6 largos a la marcada aguja-espolón que desde la lejanía (Ayous) tiene forma de mano. Una primera canal herbosa que realizamos sin cuerda (35 m, algún paso IV-). Un largo de transición para bordear la pared amarilla (35 m, III+/IV-). Una tirada escalonada que termina en una chimenea característica (30 m, IV). Un corto largo saliendo a la derecha y girando al poco la izquierda por una placa tumbada (15 m, IV-). Un muro macizo que afrontamos en diagonal expuesta hacia la derecha, para continuar por la vertiente sur (algo precario) hasta una plataforma en el “filo” del espolón (35 m, IV+). Continuar la repisa hasta un cordino y seguir hasta el punto más alto (45 m, III+).

La segunda parte desciende a la horquilla de escape y asciende en 2 largos hasta un terreno sencillo que nos va a depositar a los pies del “cabezón” del Petit Pic. Para ello, desde la cresta, destrepamos hacia el sur (III+) y volvemos a destrepar (III-) hacia el norte hasta la marcada horquilla (escape posible) (40 m). Ascender un diedro fisurado muy chulo (25 m, IV). Salir a la derecha y continuar, por la otra vertiente, por terreno cómodo, intentando pisar siempre roca y ascendiendo por unas placas tumbadas a una aguja en el borde (60 m, III+). Continuamos por el borde por terreno sencillo, hasta un clavo a los pies de un murito (35 m, resalte IV-).

La tercera parte supera unos muritos con un paso físico en dülfer a los pocos metros (30 m, IV+), y hace una travesía para buscar la vertiente sur, ya cerca de la arista Peyreguet (20 m, andar).

La última parte de la arista de les Flammes asciende hasta la cima en 3 largos de cuerda. Primero asciende por un espolóncillo que termina en chimenea (25 m, IV); continua por terreno sencillo hasta una horquilla (25 m, IV-) y supera finalmente un murito vertical (mini-techo) para terminar por grandes bloques hasta la cima (40 m, IV+).

Desde la cima del Petit Pic, descendemos hacia la Fourche, destrepando una canal y haciendo un rapel de 50 m, hasta alcanzar el emblemático collado.

Para ascender la Grand Pic no tendremos “más que” remontar la placa blanca característica, remontar una canal encajonada y navegar por terreno incierto hasta la cima (150m, III+ aprox.). Ojo, porque se trata de un terreno en el que no te puedes relajar…

Descenso: por la ruta normal del Grand Pic (chimeneas).

Horario: 13 h en total (de coche a coche): 2 h 40´ aproximación a pie de vía; 6 h para el ascenso al Petit Pic; 1 h 40´para el descenso al Col de la Fourche y ascenso al Grand Pic; y 2 h 40´para el descenso al coche.

Referencias bibliográficas: “La vallée d´Ossau” de Xavier Buxó y Luis Alfonso.

Midi d´Ossau (2.884 m). Espolón Norte Integral de la Punta Francia

2005/05/28

Después de un tiempo enfrascados en nuestra experiencia en Pakistán, Amado y yo necesitábamos volver a empezar y redescubrir las montañas desde otro punto de vista: el que ofrece la escalada clásica alpina, así que antes de viajar a Chamonix escalamos a tope en casa. El Midi, con sus 2.884, m, ofrece en mi opinión las mejores paredes del pirineo para practicar la escalada austera y con ambiente; y su cara norte aún más: la más fría e inhóspita de todas sus vertientes. Allí nos fuimos y allí disfrutamos de una línea con mucho poso en la historia de la escalada pirenaica.

Primera ascensión: parte superior: R.Mailly y Robert Ollivier, 14/06/1938. parte inferior: J.Gardien y S.Sarthou 1960. El primer recorrido integral fue realizado por Patrice de Bellefon y R.Lafranque en octubre de 1961.

Desnivel y dificultad: 700 M / MD /máx V+

Material: Juego completo de friends hasta el 3, con piezas medianas repetidas, micros, cintas largas, 15 cintas expres y doble cuerda.

Aproximación: desde el parking de la carretera de Portalet, subimos primero al refugio de Pombie y continuamos hasta el Col de Peyreguet, desde donde iniciamos un descenso tomando como referencia la pared para no entrar antes de tiempo en la cara oeste – Noroeste.

El comienzo no tiene perdida y se inicia junto a un pequeño colladito: la brecha de los Cornes de Mondeils. La dirección a seguir la marcan inicialmente unas placas blancas junto a unos pequeños techitos.

Después, unas placas amarillentas bajo unos imponentes techos, 200 metros por encima de la base. Los techos se bordean por la izquierda.

Más arriba el terreno se “dulcifica” y progresamos ligeros por una zona herbosa. La vista desde aquí a la cima es impresionante, la parte más vertical comienza aquí.

Después de un largo vertical y algo expuesto, accedemos a una plataforma. Desde aquí seguimos a la derecha para superar el largo más significativo de esta ruta: el diedro Ollivier.

Tenía muchas ganas de escalarlo y le suplico a Amado que no deje de tirar fotos (más tarde comprobaremos que la cámara estaba apagada). El diedro se deja pero aún no hemos terminado la escalada. La cabeza extraplomada del espolón se bordea por la izquierda (vertiente este) siguiendo una chimenea que nos deja en una diagonal fina y delicada antes de alcanzar la cumbre.

Descenso: por la ruta normal.

Horario: 12 horas en total desde el coche

Referencias bibliográficas: “Le vallée d´Ossau” de Luis Alfonso y Xavier Buxó

Midi d´Ossau: 3 Grandes Rutas en la Norte (I)

Creo que es saludable cambiar de vez en cuando y renovar los objetivos e ilusiones; volver a empezar y redescubrir las montañas desde otro punto de vista. Después de pasar un año entero preparando la que sería mi primera experiencia himaláyica y regresar de ella con la frustración de quien no ha tenido la oportunidad de intentar alcanzar un sueño anhelado desde niño, en 2005 veía la montaña con otro interés. Amado y yo nos habíamos puesto como objetivo escalar en los Alpes aquel verano; y qué mejor forma de prepararnos, que escalar a tope en casa: en los Pirineos.

El Midi, con sus 2.884, m nos ofrecía un lugar perfecto para iniciarnos en la escalada austera y con ambiente. Y su cara norte aún más. Es curioso, pero mis tres primeras escaladas en el Midi fueron en su Cara Norte, la más fría e inhóspita de todas sus vertientes.

Aquel año el libro de Patrice de Bellefon “Los Pirineos: las 100 mejores ascensiones y excursiones” se convertiría en nuestra Biblia; y cualquier fin de semana era propicio para engullirnos en uno de sus versículos, y en ocasiones: cumplir religiosamente penitencia por haber puesto el listón demasiado alto.

Con esa ilusión renovada y después de haber realizado varias escaladas en el Pirineo, nos acercamos a la norte del viejo volcán para catar sus rutas más emblemáticas.

2005/05/28  ESPOLÓN NORTE INTEGRAL DE LA PUNTA FRANCIA

700 M / MD /máx V+

Primera ascensión: parte superior: R.Mailly y Robert Ollivier, 14/06/1938. parte inferior: J.Gardien y S.Sarthou 1960. El primer recorrido integral fue realizado por Patrice de Bellefon y R.Lafranque en octubre de 1961.

Después de llegar a horas intempestivas y dormir junto al coche, nos acercamos muy temprano a la base. El comienzo no tiene perdida y se inicia junto a un pequeño colladito: la brecha de los Cornes de Mondeils.

La dirección a seguir la marcan inicialmente unas placas blancas junto a unos pequeños techitos.

Después, unas placas amarillentas bajo unos imponentes techos, 200 metros por encima de la base. Los techos se bordean por la izquierda. Más arriba el terreno se dulcifica y progresamos ligeros por una zona herbosa. La vista desde aquí a la cima es impresionante, la parte más vertical comienza aquí.

Después de un largo vertical y algo expuesto, accedemos a una plataforma. Desde aquí seguimos a la derecha para superar el largo más significativo de esta ruta: el diedro Ollivier. Tenía muchas ganas de escalarlo y le suplico a Amado que no deje de tirar fotos (más tarde comprobaremos que la cámara estaba apagada).

El diedro se deja pero aún no hemos terminado la escalada.

La cabeza extraplomada del espolón se bordea por la izquierda (vertiente este) siguiendo una chimenea que nos deja en una diagonal fina y delicada antes de alcanzar la cumbre.

2005/06/18  ESPOLÓN NORTE INTEGRAL DEL PETIT PIC D´OSSAU

600 M / MD V+ (máx. 6a+ o A1)

Primera ascensión: Jean y Pierre Ravier el 24 de junio de 1956.

Joni se ha dejado caer por Gasteiz!. Yo estoy este año de racha y no podemos dejar escapar la oportunidad de escalar juntos, después de años sin vernos. Apenas han pasado un par de semanas desde que escalara en la norte del Midi y ya estoy enganchado…Se une a nosotros Kiri, por lo que el cuarteto que formamos (Amado, Joni, Kiri y yo) gana en poderío. Así las cosas, volvemos a repetir la estrategia de madrugar y salir desde el coche, teniendo en cuenta que acceder al espolón norte del Petit nos llevará menos tiempo que hace 15 días.

A medida que vamos ganando metros comprobamos que hay más gente en la ruta; nos pisan los talones. Alcanzamos el punto clave que consiste en un muro liso. Es mi turno y voy superando poco a poco las dificultades, mientras oigo que otra cordada llega junto a mis compañeros. Joni, uno de los tíos más tranquilos y equilibrados que conozco termina por mandarle a paseo.

Después de sudar tinta china para alcanzar la reunión, me aseguro, triangulo, me relajo, recojo la cuerda y compruebo que la otra cordada se baja…¿? Luego mis compañeros me contarán que el conocido escalador que quería pasar por encima de nosotros se descalzó y perdió un pie de gato,…por lo que tuvo que bajar a por él (la prisa mata amigo!).

Poco después salimos a las grandes terrazas escalonadas que constituyen el lomo de la parte final del espolón. Después de los últimos desprendimientos, la roca de esta zona final es tan mala que todas las cordadas utilizamos un sistema de viras y repisas que dan acceso a la Fourche. Desde de este punto escalamos la corta arista NE para acceder a la cima.