Petit Vignemale (3.032 m), por la vía de “los Seracs” y arista

Ya no quedan seracs en el Petit. La imagen de hace apenas 50 años dista mucho de la de hoy…y en consecuencia sus rutas cambian.

De cualquier forma, esta parte del macizo sigue guardando pequeñas joyas que bien merecen una visita en pleno invierno. Aprovechando unos días por la zona, Oskar y yo nos decantamos por la “vía de los seracs” para ascender al Petit y su variante del Col des glaciers. No subestimar esta arista, pues en invierno no tiene nada que ver con la ruta habitual.

Desnivel y dificultad: 1.900 m de desnivel desde Pont d’Espagne. La vía de los Seracs tiene un desnivel aproximado de 350 m y la arista desde el Col un recorrido de 200 m. Las dificultades de este itinerario se concentran en la conexión con la arista por una corta goulotte de 65-70° aprox; y después en la arista hay pasajes en mixto de III+ y gestionar filos nevados con bastante patio; lejos del AD+ que marca el papel.

Primeras ascensiones: El 23 de marzo de 1967, J. Genebriera, M. Martin, Jordi Matas y Francisco Sabat, realizaban la primera invernal de la vía de los Seracs saliendo cerca de la cima, en condiciones totalmente distintas a las actuales; años después de que Jean Arlaud, Charles Laffont y Marie Louise Orta realizaran la primera en julio de 1925.

Material: coordino 40 m (7,5 mm), 4 friends medianos, cintas largas, crampones, dos piolets y material invernal de esquí de montaña.

A las 5:00 am comenzamos en Pont d’Espagne con los esquís a la txepa; y es que la nieve estos días se encuentra por encima de los 1.800 m. 2h y 45′ después nos encontramos en Oulettes disfrutando de un amanecer de escándalo…

Desde el refugio de Oulettes avanzamos por el plano en dirección al corredor de Gaube; y cuando tenemos la pared encima, giramos a la izquierda, remontando lomas en dirección al Petit (1,5 h).

La entrada a los Seracs es un cono inofensivo que va ganando pendiente conforme ascendemos. Unas huellas nos facilitan el trabajo y vemos cómo ascienden a la arista,… y luego descienden ¿?. Nosotros llevamos material y conocemos el recorrido de otras muchas incursiones, así que nos decantamos por alargar el día y desviarnos a la arista.

La ruta más habitual de los Seracs, en invierno, realiza una larga travesía diagonal hasta casi la cima del Petit. Para salirse al col des glaciers entramos por un pequeño corredor que termina en una corta goulotte a 65-70°…

…la llegada al col des glaciers en plena la arista se convierte en algo efímero, viendo lo que queda por delante. Recorremos un tramo de arista de nieve hasta la base del gran gendarme…

Gracias a que conocemos el itinerario, ascendemos el gran gendarme por la vertiente norte, por terreno mixto entretenido (III++), hasta una horcada característica, donde montamos R. Y desde aquí: un tramo de roca (III) sin mayores complicaciones…

y desde aquí una arista nevada muy aérea, avanzando con precaución, nos depositan en la cima del Petit Vignemale a 3.032 m…después de una jornada fantástica de “noche vieja”…

Descenso: esquiando por la ruta normal del Petit hasta el Col y luego directos al refugio por las amplias palas “al abrigo” de la vertiente más espectacular del pirineo.

En el refugio de Oulettes de Gaube,…una parada mínima, que queremos llegar a buena hora a Cauterets donde nos esperan para celebrar la noche vieja!

Horario: 13 h de coche a coche.

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Vignemale, Pique Longue (3.299 m), por la Arête de Gaube

La vista del macizo de Vignemale siempre sobrecoge desde Oulettes de Gaube. Hace ya 14 años que escalamos la clásica de la norte y hoy venimos con las familias a acampar un par de días; lo justo para que Iker y yo aprovechemos una “mañana” para subir por un itinerario alternativo a la normal, con unas vistas excepcionales y recordar viejos tiempos. Una clásica muy recomendable!

1ª ascensión: Jean d´Ussel con los guías Germain Castagné y Jacques Souble, el 22 de agosto de 1908.

Desnivel y dificultad: 400 m, AD, máx. IV. El desnivel total de la actividad ronda los 1.200 m.

Material: algunos friends (5: semáforo y dos micros) y cintas express (5), cuerda.

Aproximación: desde el refugio remontar el sendero que conduce al collado de Mulas y al poco, en la cota de 2.350 m, desviarse a la izda para alcanzar el collado de Oulettes. Esto es importante: nosotros nos equivocamos y desde el collado de Mulas no hay posibilidad de conexión, así que tuvimos que retroceder y perder 2 horas…

Se trata de un itinerario que no reviste dificultades significativas. Desde el collado de oulettes se avanza andando por la vertiente del Ara, hasta un corredor característico donde se trepa (III) para alcanzar la arista. Continuamos andando, descendemos (siempre por el filo) hasta un roñon característico de ofita marrón oscura: inicio “formal” de la arista.

Cambio a caliza gris y seguimos andando (II), hasta una horquilla característica en el mismo filo. Ponemos cuerda y aseguramos unos metros aéreos (III+) para seguir por el hombro de la Pique Longue…

Encontramos algún clavo y alguna reunión en alguno de los resaltes y alcanzamos el muro final característico, en la conexión con la norte clásica (un vivac y un parabolt en la pared).

El muro final, sin ser una escalada difícil, conviene recordar que el ambiente es soberbio, que el equipamiento es vetusto y que conviene un mínimo de orientación para seguir el camino correcto para no embarcarse. Siembre lo más lógico…está es la línea que seguimos de forma aproximada, encontrado clavitos aquí y allá

Desde el vivac ascendemos un muro tumbado con tendencia a la derecha y después seguimos una virilla a la izquierda, superando un murito más vertical (pasillo IV-)

Continuamos y haceos una travesía a la derecha para alcanzar la base de un diedro característico…

El diedro comienza con una fisura dülfer de libro (3-4 m, IV-) y continúa por un diedrillo tumbado…

Y salimos al escaqueo de la derecha, para continuar por terreno cómodo hasta la cima…

Descenso: en esta ocasión descendemos por el glaciar,… aunque me quedo con las ganas de continuar el skyline por la cresta Chausenque – Petit. como hemos hecho en otras ocasiones. En cualquier caso, una jornada entrañable de las que uno alimenta el espíritu más que el ego!!

Horario: 1 h 30′ collado de oulettes / 3 horas a cima / 3,5 horas descenso a Oulettes por el glaciar…

Referencias bibliograficas: “Vignemale. El señor del pirineo” de Alberto Martínez Embid.

Vignemale (3.298 m). las 7 cuevas de Russel o un paseo entre las nubes

Panorámica del glaciar de Ossoue extraida de la web para ilustrar el artículo...2009/08/15

Como todos los años por estas fechas pre-vacacionales rescatamos alguna ruta pirenaica original y asequible, para dar a conocer rincones muy “apetecibles” sin necesidad de escalar itinerarios difíciles. Y ya, si la ruta la “vestimos” con un punto de historia pirenaica, y la montaña es el Vignemale, la salida puede resultar realmente apoteósica; y aún más si, como en el caso de Zuriñe y yo, lo hacemos con grandes amigos como Iker y Leire.

En esta ocasión recorremos las 7 cuevas que mandó construir el entusiasta Henry Russel en el siglo XIX y pasamos la noche en la que llamó Le Paradis, situada apenas 18 metros por debajo de la misma cima del Vignemale.

Desnivel y dificultad: 1.500 m, sendero sin mayores complicaciones. El glaciar debe afrontarse con las precauciones habituales teniendo en cuenta las condiciones de la nieve en esa temporada: ojo en días con niebla en la parte superior (muy traicionero).

Zuriñe durante la aproximación...el día promete!

Punto de partida: Barrage de Ossoue a 1.834 m: desde Gavarnie seguir la carretera que conduce a la estación de esquí y desviarse en una curva cerrada, para continuar por Oullettes de Ossoue hasta la presa. Dependiendo de las condiciones de la nieve y los desprendimientos, la carretera puede estar cortada: ojo porque son 8 km desde el cruce.

Litografía de la época. Fuente: http://frab.aquitaine.fr/

Henry Russel, cansado de explorar las grandes cimas pirenaicas (su primera al Vignemale sería en 1861), hizo construir entre 1881 y 1893 siete cuevas en el macizo de Vignemale, la montaña de sus sueños, ilusiones y obsesiones. Su objetivo: pasar su jubilación al abrigo de las montañas.

Las 3 primeras cuevas se encuentran poco antes de enfilar los últimos metros hacia el refugio de Baysellance, a 2.400 m, en la cabecera del glaciar de Ossau. Cuando el glaciar cubría las cuevas superiores, 800 m más arriba, Russell, ni corto ni perezoso, mandó construir éstas en 1888. Pasarían a conocerse como las cuevas de Bellevue. Allí montaba buenas juergas con sus amigos más íntimos, entre ellos Bazillac, los Passet,…

Iker pasando por delante de las cuevas de Bellevue...

El glaciar de Ossoue...

Continuamos la marcha y nos adentramos en terreno glaciar. El día es magnífico aunque empiezan a aparecer nubes de tormenta. Las primeras cuevas en construirse se ubican en la parte más alta del glaciar, a 3205 m en el collado de Cerbillona.

Primeros metros del glaciar, por debajo de la vertiente sur del Petit Vignemale.

subimos sin prisa y disfrutando del paisaje...

Las cuevas de Russell hoy nos protegerán de la tormenta!

Un glaciar en retroceso que aun mantiene grietas profundas...

Una vez que se superan las pendientes más fuertes se alcanza una amplia plataforma...

Una vez que se superan las pendientes más fuertes se alcanza una amplia plataforma entre el panorama de un buen ramillete de cumbres de más de 3.000 metros: Monferrant, Punta Central, Cerbillona, Clot de la Hount, Pic Longue (Vignemale), Pitón Carré, Punta Chausenque y Petit Vignemale más abajo…al fondo se aprecian ya las primeras 3 cuevas de Russell.

Pitón Carré y la salida del Couloir du Gaube...

Al fondo el collado de Cerbillona...

El glaciar ha bajado tanto que subir a las cuevas requiere una pequeña escalada...

Collado de Cerbillona y las cuevas de Russell...

En agosto de 1882, se completó la primera, que se llamaría Villa de Russell. Pasó allí tres días e invitó a sus amigotes para la inauguración; entre ellos Henri Passet. En 1885 mandó construir la segunda Cueva de los Guías, y luego en 1886, la tercera: la Cueva de las Damas. 120 años más tarde, el glaciar ha bajado tanto que subir a las cuevas requiere de una pequeña escalada…por lo que decidimos continuar el camino y pasar la noche aun más arriba!

Panorama de Clot de la Hount Y Vignemale con la situación de las cuevas...

Subimos a la Pique Longue...

Quizá durante alguna de aquellas “bacanales” en las cuevas inferiores, fue donde Henry pensó que necesitaba una cueva aun más arriba, prácticamente en la cima del Vignemale. Así pues Le Paradis sería construida a golpe de explosivo entre los años 1892 y 1893, 18 metros por debajo de la cima. Habían pasado 30 años desde su primer ascenso y quería celebrar sus “bodas de plata”.

Le Paradis...

Nido de águilas?

La tormenta se hizo esperar, lo justo para subir a la cima, ver atardecer y regresar a nuestro nuevo cobijo para preparar la cena.

Cena de altura!

Se acerca el mogollón...

Alguna gotera hay...

Y la jornada no podía terminar mejor: por la mañana, bien temprano, nos subimos los trastos a la cima y nos preparamos el desayuno con un amanecer estremecedor…y aun siguen preguntándome de vez en cuando qué es lo que encuentro en las montañas…

Momentos mágicos pirenaicos...

Referencias bibliográficas: “Vignemale. El señor del Pirineo” de Alberto Martinez Embid.

Vignemale. Pique Longue (3.298 m). Cara norte clásica

Panorámica de la norte de Vignemale desde Oulettes...

2004/08/21

Paredón cargado de historia y aventuras en cada una de sus líneas; testigo mudo de la evolución del alpinismo más puro. Hoy en día la norte clásica es, sin duda, una de las rutas más recorridas en esta vertiente del Vignemale, pues no ofrece grandes dificultades salvo su dimensión: 900 metros de pared que no deben nunca subestimarse. Se trata sin duda de una joya única en el pirineo.

Desnivel y dificultad: 850 m / D+, escalada mantenida en el III/IV con un desnivel considerable. Las dificultades más significativas se concentran al principio, para entrar en la vía; y al final, para acceder a la cima. Vía de montaña para “navegar” en un mar de roca.

1ªAscensión: Henri Barrio y Robert Belloc el 8 de agosto de 1933. Ese mismo año, el insaciable Barrio había realizado la 1ª repetición del corredor de Gaube. Pero sería ésta, la norte clásica, su gran apertura por la que será reordado; aunque también fueron notorios sus infructuosos intentos al diedro noreste de la Aguja Grande de Ansabére.

Horario: 1,5-2 horas para la aproximación desde Oulettes; entre 5 y 8 horas para la escalada; y después, 2 horas aproximadamente para el retorno a Oulettes por la arista al Petit Pic.

Topo: Croquis de Dennis Corpet 

En agosto de 2004  regresaba del G2 con cierto sabor a derrota y necesitaba recuperar la llama pirenaica que tanto me gustaba sentir. Y qué mejor forma que hacerlo con mi gran amigo Joni en una de las paredes más espectaculares del pirineo: la norte del Vignemale. La anécdota de aquella escalada sería la estupidez de realizarla sin casco; y es que al alcanzar el glaciar  para equiparnos con crampones, piolet y casco, me percaté que éste se había quedado en el coche. Supongo que aún seguía con las secuelas de la altura…o que buena parte del material volaba aun desde Pakistán…pobre diablo! Ahora, con unos cuantos años pirenaicos a la txepa, uno no puede más que agachar la cabeza y dar las gracias por haber salido de aquella…

Durante el primer largo desde la rimaya...

Después de remontar el glaciar hacia la entrada del corredor de Gaube, alcanzamos al amanecer una rimaya bastante grande, que superamos bajando un poco primero y con zancada después. Ascendemos en dos largos (con poca luz) por un muro tieso, a la derecha del filón de ofita, que remonta en diagonal junto a un diedro (V) y que termina en una cómoda repisa (IV+) al calor del sol. Este acceso también puede realizarse unos metros más abajo a la derecha.

Jomi en una cómoa repisa antes de "montarnos" en la "cinta" de ofita...

Mirada atrás ganando metros en la roca verde...

Desde aquí es evidente, a nuestra izquierda, la marcada veta verdosa (ofita) que recorre buena parte de la pared. Se continúa por dicho filón por un terreno más amable y que permite, incluso, la escalada en ensamble.

Al poco veremos los gendarmes de la arista intermedia. Los dejaremos a nuestra izquierda y seguiremos por la veta de ofita (III) para remontar después a la arista en travesía delicada (IV) bajo un segundo “torreón” (seguir recto, bordeando por derecha dicho torreón, nos llevaría a la “chimenea de los austriacos”).

Inicio de la arista intermedia...

Continuamos unos metros por la ofita antes de montarnos en la arista intermedia...

Travesía de acceso a la arista intermedia...

Detalle de la parte intermedia de la cara norte de vignemale

Curiosamente, en medio de la pared norte de Vignemale, nos encontraremos recorriendo una arista ascendente con sus gendarmes y repisas (IV). Ganamos altura y nos vamos acercando a un terreno con roca más rojiza y que se dirige a unos muros muy verticales. Realizamos un flanqueo a la izquierda para alcanzar un colladito y seguiremos, ya por roca rojiza, por un no muy marcado espolón hasta su final.

En la arista: resaltes y gendarmes...

Nueva travesía para acceder a la parte superior...

Otra cordada por detrás nuestro...

La pared en este punto se abre ampliamente bajo los muros cimeros. Continuamos primero recto por terreno algo tumbado y luego, en diagonal hacia la derecha, por un terreno que no permite protecciones fiables. Alcanzamos un cómodo collado en la arista de Gaube (III+).

Inicio de la parte suprior de la clásica de la cara norte...

Primero recto y después hacia la arista de Gaube...

Detalle de la parte superior de la cara norte de vignemale...

En el collado...

...todo se ve de otra manera...

Desde aquí se continúa cómodamente por el filo de la arista (III), divisando a nuestra izquierda el espectáculo 800 metros más abajo. Para alcanzar el punto geodésico de la cima del Pic Longue (3.298 m), solo nos quedará escalar un par de largos más verticales (IV, IV+).

Contentos en la cima del Pique Longue (3.298 m)

Descenso por la arista al Petit Pic

2004, aquellos maravillosos años!

Descenso: por la Arista Gran Pic – Petit Pic.

24Referencias bibliográficas:

“PIRINEOS. Las 100 mejores ascensiones y excursiones” de Patrice de Bellefon.

“Vignemale. El señor del Pirineo” de Alberto Martínez Embid.

Un video de la web: http://www.youtube.com/watch?v=32hVN2qFMKI