Picu Urriellu (2.519 m). Cara Norte, “Pidal-Cainejo” por la variante Régil

Siempre es un gusto para los sentidos, recorrer itinerarios con tanto peso histórico; y es que hay clásicas que tienen la magia de ser admiradas, aun hoy en día, por la audacia de quienes supieron soñarlas y, más aun, por la valentía en afrontarlas con los medios que disponían por aquel entonces. La “Pidal-Cainejo” fue escalada (y destrepada!) por primera vez en 1904 por Pedro Pidal (Marqués de Villaviciosa) y Gregorio Pérez “El Cainejo”: toda una muestra de poderío y arrojo!

El sábado, AitorG y yo nos deleitamos con esta ruta, en una de esas jornadas maratonianas en las que alargas el horario como un chicle para volver a casa “a tiempo”. Lo hicimos escalando su variante “Régil”, que acorta la aproximación y afronta la escalada de una forma más directa.

Desnivel y dificultad: 650 m totales: la “Regil” rondará los 150m hasta el hombro NO, y la “Pidal-Cainejo” rondará los 350 m. Recorrer el hombro NO para conectar ambas vías rondará los150 m de recorrido y no tiene complicación alguna. La dificultad es en todo momento alrededor del V de montaña (…IV+,V-,V,V+), no subestimar; y después decrece en los largos finales.

Primeras ascensiones: “Pidal-Cainejo”: Pedro Pidal (Marqués de Villaviciosa) y Gregorio Pérez “El Cainejo” el 5 de agosto de 1904. “Régil”: Andrés y José María Régil el 14 de julio de 1955.

Material necesario: Un juego de friends, fisus y cintas largas. La vía está parcialmente equipada con clavos.

Aproximación: sin dificultad alguna, remontando el circo que se forma junto al desplome de la Bermeja y ascender hasta un pequeño nicho característico.

“Régil”: la escalada de la variante Régil se resuelve en 4 largos: los dos primeros (III+) algo más deslucidos y con una roca más mediocre; y los dos segundos (V) con más interés:

Se arranca en un nicho característico que puede verse desde la aproximación por el desplome de la Bermeja. El L1, 35 m, IV- sin ser difícil es algo expuesto y hay que prestar atención. El L2, 50 m, IV- asciende una rampa tumbada y después se pasa junto al filo de un espolón (pasín).

El L3, 25 m, V- realiza travesía horizontal hasta la base de la canal cruzándose y haciendo reunión en una repisa cómoda (hay otras opciones). El L4, 55 m, V+ supera una fisura vertical (junto a la canal) y continúa después por terreno más sencillo.

Llegamos así al hombro y tras unos 150 m trepando/andando conectamos con la Pidal-Cainejo (2 h) y comprobamos que hay más cordadas metidas. Toca esperar y almorzar con la calma…

“Pidal-Cainejo”:

En la Pidal-Cainejo la tónica de la Régil cambia: el ambiente es mayor y se nota que es más visitada…

L5, 60 m, V Desde el hombro se asciende un muro macizo (clavos) en el que hay que navegar y gestionar bien pies, hasta la conexión con la “Schulz”. L6, 25 m, V se supera en diagonal una serie de fisuras verticales que van a parar a la chimenea, “la raja” que decía Don Pedro.

L7, 30 m, V-: se recorre la chimenea y “la panza”, nosotros por la izquierda; con buenos cantos en general…

L8, 30 m, V ya en el callejón, se gana altura conforme aumenta la verticalidad con un resalte final de apretar.

A partir de aquí, las dificultades descienden progresivamente: L9, 50 m, IV- sigue el callejón de forma escalonada finalizando en una zona amplia con terreno roto.

L10, 50 m, III+ intentamos seguir por la zona más compacta para evitar tirar rocas; y L11, 60 m, III continuamos hasta la cima,… y nos reunimos con nuestros amigos que han disfrutado de la “Nani”. Una preciosa jornada que terminará unas horas después en casa, y es que “sarna con gusto no pica” dicen…

Horario: Aproximación desde el collado de Pandébano al nicho de arranque, 3 horas; 2 horas para la Régil y otras 2,5 horas para la continuación por la Pidal; rápeles, 1,5 horas y descenso a Pandébano, 1,5 horas. El horario se puede alargar (como fue nuestro caso de R0 a cima 7,5 horas) como consecuencia de aglomeraciones: ojo!

Referencias bibliográficas: “Cordillera Cantábrica. Escaladas Selectas en roca. 1200 vías de los Picos de Europa a la Babia” de Miguel Ángel Adrados.

Pic des Sarradets (2.741 m). Cara Sur, vía “Directa”

Después de claudicar a la sombra en una húmeda “Castagné-Vergez”, subimos a Sarradets para subir la moral, buscando sol y roca caliente. Como es nuestra primera visita a estas paredes, optamos por la Directa de la cara sur, que tiene buena pinta y ofrece unos largos en placa de lo más atractivos. Un lugar de lo más interesante con muchas posibilidades y un ambiente soberbio!

Desnivel y dificultad: 250 m, 6a (V+ oblig.). La vía en sí ronda los 210 m, pero nosotros le entramos por “La brecha de Rolando” añadiendo dos largos más y ahorrándonos una aproximación más guarrilla. Opción mucho más interesante.

Aperturistas: miembros del UCPA, en 1979

Material: doble cuerda de 60 m, friends 0,1 a 3, cintas largas y 8 expreses. La ruta está equipada con spits, clavos y parabolt, sobre todo en las placas macizas. Allí donde se puede proteger está limpia.

Aproximación: Evidente, desde las inmediaciones del refugio de Sarradets. Más sencillo escalando los dos primeros largos de la vía “La brecha de Rolando”.

La directa de la cara sur endereza la clásica de Adagas, Lasalle y compañeros, remontando las placas y espolones de su derecha.

El comienzo de la “Sur Directa” es una de esas tiradas que no quieres que terminen: una placa maciza y mantenida con buenos agarres, que se recorre en dos largos.

Le sigue una nueva placa corta donde se concentran las mayores dificultades con dos pasos muy marcados a descifrar.

Se llega una zona con roca mucho más rota y que nos requiere atención. Un único clavito y lajas inquietantes que obligan a afinar con las cuerdas y seguros.

Finalizamos con dos últimas tiradas muy disfrutonas y en roca maciza plaquera. Un auténtico gusto llegar a una cima con semejantes vistas!!

Descenso: Ir en dirección oeste hacia la cima del Pic des Sarradets y decender por el senderito que arranca en el corredor anterior. Después (hito indicador) se conecta con un segundo corredor: destrepes; y finalmente, bien se rapela hasta el fondo del valle, o se continúa por una vira (en algún punto sinuosa y destrepe) hasta llegar al fondo.

Horario: 2,5 horas para la escalada y 45 minutos para el descenso.

Referencias bibliográficas: “Plaquettes dans les vallées des Gaves” de Luis Alfonso

Grand Pic d´Ossau (2.884 m), Cara Norte y la Fourche

Recorrer la impresionante cara norte del midi d’ossau por sus debilidades ofrece la posibilidad única de escudriñar las vías más  brutales del pirineo. La vira de embarradere corta la basta cara ONO donde residen algunas de sus rutas más iconicas, desde el espolón norte integral, la ravier-bellefon o el pilar de embarradere; y más a la derecha el espolón norte del Petit. Curiosamente las dificultades de este itinerario son reducidas, aunque no hay que olvidar que nos encontramos en territorio midi y que nunca debemos desdeñar los IIIs ni los IVs….

Aprovechando un día libre Txus, Oskar y el menda nos acercamos a Portalet para dar respiro a las piernas y a la mente…por estas fechas veraniegas, estas salidas perimten no perder la forma jjj.
Primera ascension: Henri Brulle, Celestin Passet y R. D´Astorg en 1896.
Desnivel y dificultad: 650 m, máx IV. Demasiado fácil como para escalar y demasiado difícil para andar. Hay un par de zonas en las que echaremos las manos a la roca. Justo antes de llegar al Piton de la Fourche las dificultades rondan el IV. No subestimar: es una gran pared y el terreno es de aventura.
Aproximación: desde el Col de Souzon, continuamos hacia la ruta normal que dejamos en un hito para seguir por un sendero que flanquea la vertiente este hasta alcanzar la Brecha de Moundelhs. Desde aquí descenderemos a una pedrera y ascenderemos a la Brecha de los Austriacos. Unos metros más abajo comienza la ruta en una placa de III.
Material: 6 cintas exprés, 6 friends peq/med y una cuerda ligera.
El arranque de la vía ofrece varias opciones. Lo normal será arrancar desde unos metros antes de la brecha de los Austriacos. Nosotros lo hacemos un poco antes en un corredor diedro. Llegamos así a un terreno sinuoso y a ratos herboso.
Llegamos a una chimenea característica de III+ que nos da acceso a una zona amplia con trepadas fáciles: siempre en dirección a una aguja característica…
Ascendemos a la aguja sin grandes dificultades III+ y continuamos (sin perder altura) hacia la izquierda, en diagonal ascendente…
El terreno se vuelve aun más sencillo y continuamos siguiendo hitos, hasta alcanzar el espolón norte integral del Grand Pic. En este punto se puede continuar la por la Norte Clásica, hasta la cima. Esta ruta la realicé en invierno hace un porrón de años y también disfruté un montón…Desde este punto las vistas son apoteósicas!
Aquí supongo que también hay varias opciones para descender a la Vira de Embarradere. Seguimos unos hitos y tras un paso con ambiente, nos encontramos ya en la amplia vira.
Cuando la vira comienza a ser ascendente apuramos hasta colocarnos la cuerda en un estrechamiento. Ascendemos sin mayores dificultades (III) y alcanzamos el último estrechamiento (con nieve). En este punto escalamos la pared de la derecha por un muro bien bonito (III+/IV) que se hace corto. Hay 3 clavos…y alcanzamos así la aristilla de la Piton de la Fourche: uno de esos enclaves del Pirineo con solera.
Desde este punto, ascendemos sin problemas a las placas grises características. Un larguito ya conocido y trepadas para navegar hasta la cima del Grand Pic.
Terminamos así una nueva jornada en el Midi, donde lo más importante ha sido salir y compartir con los buenos amigos un gran día de montaña…
Horario: 10 horas en total: 2 h de aproximación, 5 h de escalada a cima y 3 h de descenso hasta el coche.
Referencias bibliográficas: “Los Pirineos. Las 100 mejores ascensiones y excursiones”, de Patrice de Bellefon

Egino. La cueva de La Leze, vía “de Jon”

A estas alturas no vamos a descubrir el encanto de la Leze y su impresionante cueva. Desde chavales, los que visitábamos la escuela de Egino acercándonos en tren desde Gasteiz, escudriñábamos la vía que recorre el espectacular arco de la cueva: obra de Rafa Heras y Joxe Ochoa de Eribe en 1992, en artificial. No es una especialidad “santo de mi devoción” pero este arco se había convertido en un pequeño capricho… así que lo comenté con Oskar y terminamos viniendo  a descifrar el misterio.
Está claro que los años 80 y 90 fueron una explosión de este lugar en el que llegaban tendencias nuevas y la gente se aventuraba a abrir nuevos itinerarios. Al cobijo de la cueva, y sobre todo de los monolitos, circulaba un nutrido grupo de personajes que daban color a las paredes, escalando y conviviendo haciendo lo que más les gustaba.
Allá por el 1992 Rafa y Joxe recibieron un dinero del Ayuntamiento de Agurain, tras realizar una exhibición escalando la torre de la Iglesia en fiestas. Aquel dinero lo invirtieron en equipar una ruta que por aquel entonces parecía futurista.
En aquellos tiempos, parte de ella se escaló en libre, aunque había secciones muy complejas. Años después, en invierno de 2006 Andoni Perez, en compañía del propio Joxe, forzó todos los largos aunque sin llegar a encadenar; y metieron un parabolt en cada “R”. Las dificultades rondaban el 8b!! Andoni trajo a Dani Andrada a probar la liberación… y el “gato al agua” se lo llevaría el mismísimo Iker Pou en 2011, quedando la vía de 8a+… En definitiva, que el tiempo termina por devolver a las vías su magia; y lo que hoy parece imposible, mañana será factible para las nuevas generaciones.
{pequeñas referencias no exhaustivas gracias a Joxe Otxoa de Eribe y a Andoni Pérez}
{fotos gracias a Alberto Ortiz de Elguea y a BaceFilms}
Hoy no podemos pasar la oportunidad de acordarnos de aquellas generaciones mientras recorremos los muros de esta vía…
Desnivel y dificultad: 110 m, A1/V obligado. Ciertamente la salida del L3 bien merece un V. El resto del itinerario se supera en artifo, si bien es cierto que hay que atinar bien con el último peldaño del estribo y que en los dos largos del arco, desploma en los pies y el ambiente es de aúpa!
Material: estribos, doble cuerda de 60 m, 25 cintas express, y 3-4 friends pequeños.
Aproximación: 5-10 min desde el parking de la Leze. El acceso es algo acuático y requiere superar el pequeño resalte de cemento (dentro del río) y subirse a los vástagos de hierro (reliquias de una antigua pasarela)
L1, 25 m, A1 El más extraño al empezar sobre el río y discurrir por la pared en sombra y sucia. Corre la brisa y el que asegura puede pasar hasta frío.
L2, 15 m, A1. Corto murito que conecta con un pasamanos: travesía a la dcha para arrancar con la siguiente tirada.
L3, 25 m, V+/A1. Asciende de forma directa el contrafuerte derecho de la cueva, cogiendo ambiente la escalada. En los primeros metros hay que escalar en libre hasta chapar el segundo seguro. Aunque la dificultad marca IV+, nosotros creemos que bien merece algo más (ojo!).
L4, 15 m, A1. Comienza el arco recorriendo en travesía a izquierdas, hasta una reunión volada total: ambiente garantizado! aquí los pies empiezan a pisar abismo…
L5, 20 m, A1. Sigue la gran travesía con patio soberbio y llegada a la reunión después de unos pasos en descenso.
L6, 10 m, IV+. Largo corto y algo sucio, donde echas de menos algún friend mediano, aunque hay buena vegetación para proteger con cintajos.
En definitiva, una cremallera que nos devuelve a recuerdos de cuando en Egino se oía punk y Evaristo amecizaba las largas noches de vivac!
Descenso: andando por sendero. Para encontrar el sendero tendremos que hacer campo a través durante 20-30 m.
Horario: 7 h de escalada
Un pequeño recuerdo en forma de video, encontrado en la red, en el canal de BaceFilms