Éperon des Cosmiques – Cara Este, vía Leroux

Seguimos rescatando reseñas viejunas; de esas que nos trasladan a años intensos y gloriosos.

04/07/2006

La escapada de 2006 fue de las más fructíferas. Amado y yo empezábamos con la clásica de la Dent du Geant y de vuelta a la Aiguille du Midi, hacíamos una paradita (sin un pedo de batería en la cámara) para escalar esta sencilla vía, sin saber aún que días más tarde colmaríamos nuestros deseos metiendo al zurrón la Innominata y la Cassin del Badile. Una serie de carambolas de lo más ricas…

La cara este ofrece una simpática ruta que se puede combinar con la Aréte des Cosmiques, antes de regresar al valle después de unos días por el piso de arriba. Si bien es cierto que del Éperon des Cosmiques, la gran clásica es la Rebufat, la Leroux ofrece una buena alternativa si existe embotellamiento en la primera.

Desnivel y dificultad: 140 m, D+ (máx. 6a)

1ª Ascensión: 23 de junio de 1971 por P. Chavasse y Pierre Leroux

Aproximación: De la Aiguille du Midi, descender al valle Blanco en dirección al refugio de los Cosmicos. La pared no tiene pérdida. Y comienza debajo de un artilugio metálico encrustado en la pared.

Se comienza en unos muros grisaceos, siguiendo una sucesión de diedros que nos depositan en una instalación metálica poco atractiva (IV), con múltiples variantes. Se continua en diagonal hasta un techito. La salida éste (R2) depara un paso tonto (6b/A0) y se continua por una sucesión de fisuras muy disfrutonas.

Los largos 3 y 4 son realmente buenos (V/V+). La última tirada (muy fácil III) nos permite conectar con la Arista des Cosmiques. Nosotros descendimos rapelando por miedoa perder la última bajada del día.

Otras referencias de interés: https://www.camptocamp.org/routes/737068/fr/aiguille-du-midi-eperon-des-cosmiques-voie-leroux

Punta Giordani (4.046 m), el 4.000 más fácil…

Rescatando salidas viejunas con el buen tiempo…ya en “mode vacances” y con la mente puesta en próximas excursiones.

13/08/2015

La punta Giordani es una pequeña cima que descansa junto a la Pirámide Vincent, en los alpes Peninos, en el macizo del Monte Rosa. Es accesible desde la estación de Staffal, en el valle de Gressoney, y su ascensión se puede considerar de fácil. Muy recomendable para los que buscan probarse a estas alturas o como complemento para subir al Refugio de Gneffetti. Por algo, fue la primera cima del macizo (de 4.000 m) en conquistarse: en 1801, por Pietro Giordani.

En unas vacaciones familiares coincidimos con nuestros grandes amigos Txus y Patxi; y encajamos una salidilla, entre la vorágine de actividades estivales que nos brindaba este encantador valle. El plan era enlazar esta punta con la Pirámide Vincent, por una arista rocosa muy bonita y sencilla, pero una niebla puñetera, y el riesgo de faltar a la cata de “splitz”s, nos hizo volver a Gresonney.

Nuestra ascensión comienza en la Punta Indren, a la que se llega en teleférico desde Staffal. No hay pérdida pues se ve en todo momento (si el día es claro): no hay más que montarse en el Glaciar de Indren y superar 700 m de desnivel por cómodas rampas.

El ascenso no ofrece dificultades significativas. Sólo hay que tener presente que vamos por un terreno glaciar y que la meteo nos debe acompañar.

Las vistas desde la cima son realmente espectaculares hacia la muralla vertical del macizo del Rosa, Punta Parrot, etc.

Horario: 2 a 3 horas para el ascenso. 1 h para el descenso.

Pico Cordier (3.263 m) desde la Besurta

A las 5 de la mañana la tormenta golpea el techo de la furgoneta y nosotros nos damos la vuelta y no hacemos caso al despertador. Tiraremos de plan B y realizaremos una ascensión “corta” al Pico Cordier,…por lo que no nos hará falta madrugar.

LA Besurta: punto de salida cuando la nieve se retira y se abre el paso de la carretera desde Llanos

A las 8, en la Besurta, el día empieza a despejarse y poco antes de pasar junto al refugio de la Renclusa, calzamos esquís.

El ascenso al Cordier es compartido con el itinerario de la Maladeta y alrededor de la cota 3.000, nos quedamos solos con nuestro objetivo…incierto hasta el último momento, pues la “nevadita” de la noche y el estado general del manto nos hacen dudar de lo que nos encontraremos en la rampa final.

Según nos vamos acercando vemos cómo unos esquiadores descienden por donde lo haremos luego nosotros…

Subimos por un corto resalte sin mayores complicaciones y continuamos por una rampa que nos hace seguir “a gatas” hasta la arista cimera. La cima se encuentra a pocos metros y no ofrece ninguna complicación…

La vista desde lo más alto, hoy se convierte en un auténtico regalo. Panorámicas hacia el Aneto, Coronas, Maladeta…y hacia Mir, Sayo y Alba…vaya festín!!

No perdemos mucho tiempo: subimos a las tablas en la misma cima y empezamos el descenso. La nieve polvo nos permite hacer una bajada muy disfrutona…con un corto momento para la concentración al pasar la “barrera rocosa”…

y luego, rampas amplias para deleitarse hasta casi el coche. Un descenso muy directo y recomendable…desde una cima más tranquila que sus vecinas.

Desnivel y dificultad: 1450 m desde la Besurta, 3.3/E1 desde la cima; aunque a nosotros el paso de la barrera rocosa nos pareció algo más expuesto.

Horario: 5 h 15 m ascenso y descenso.

 Referencias bibliográficas: “Guía esquí de Montaña. Aneto – Posets” de Jordi Corominas.

Mallaruego (2.684 m), por la cara noroeste y Ferreras Sur (2.615 m), por el corredor Oeste [ruta Far West 2/2]

Nos despertamos y bebemos lo último que queda del termo,…frío; y un buen pedazo de bizcocho que saca Kiri de la chistera. La jornada de hoy será más corta, aunque sabemos que la vuelta con los bártulos, por la pista de la Ripera, será tremenda.

Calzamos esquis en la cabaña y remontamos el barranco de Yenefrito en dirección a Tendeñera…y después de un rato giramos para subir al puerto de Ordiso (2.550 m). Soledad y grandes vistas.

La idea es ascender al pico de Mallarruego Sur, dándole la vuelta, para hacer tiempo, y bajar por su vertiente noroeste conectando con la base de la punta Ferreras Sur… y subir por su corredor oeste. Las vistas son tremendas a Tendeñera, Otal, Gavarnie,…y a la Ripera…

La cima la disfrutamos porque en esta ocasión no hay prisa. A estas horas, la nieve en esta vertiente está aun durilla. El descenso es muy disfrutón por palas amplias y va a parar al ibón de Mallaruego (200 m, 3.1/E1). Sin llegar al ibón, cruzamos para no perder altura y llegar sin problemas al Ferreras.

El corredor oeste del Ferreras Sur es corto y bastante directo, aunque en estas fechas empieza a escasear y tiene algo de exposición.

Para alcanzar la cima hay que dejar esquís y recorrer una pequeña arista sin ninguna complicación. Volvemos a calzar tablas y enfilamos el descenso (200 m, 3.3/E2)…

Desde la base vamos a descender hasta las líneas que conocemos de ayer, para regresar de nuevo a Yenefrito. Con tanta loma redondeada a veces es difícil orientarse…

Dos días muy bonitos de los que hacen afición y recargan pilas para seguir soñando. Ahora “sólo” nos queda recoger las cosas, calzarnos las zapatillas y alcanzar la pista de la Ripera, que a lo largo de poco más de 4 km nos dejará en Panticosa, en un día veraniego.

El track de Xabi: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17242047

Imaginar una historia y hacerla realidad es de las cosas más gratificantes que hay, independientemente de la dificultad o de la altura de las montañas…